La Corte Suprema de Justicia desestimó un recurso y confirmó la condena a ocho años de prisión contra un policía acusado por la detención ilegal y las torturas a un joven en una comisaría de Santa Fe en 2013.
El caso tuvo como víctima a Alexis Alejandro Meyer, quien fue interceptado mientras circulaba en bicicleta junto a su novia y trasladado a una dependencia policial bajo la figura de “averiguación de antecedentes”.
De acuerdo con la acusación, en el lugar fue obligado a desnudarse, recibió golpes en reiteradas oportunidades y fue sometido a tormentos con agua y descargas eléctricas con el objetivo de que brindara información sobre robos ocurridos en un cementerio.
Según la investigación, los efectivos aplicaron distintos métodos de tortura, entre ellos el uso de un palo con un cable pelado para provocarle descargas eléctricas, mientras lo intimidaban. En medio de esa situación, el joven logró escapar desnudo y fue asistido por un vecino, tras lo cual pudo identificar a los responsables, todos integrantes de la seccional 13ª de Firmat.
En un primer fallo dictado en 2015, varios policías fueron condenados a penas menores por apremios ilegales, pero tanto la fiscalía como la querella apelaron la decisión. Dos años más tarde, en 2017, un tribunal revisó la calificación legal, la modificó a privación abusiva de la libertad e imposición de torturas y elevó la pena a ocho años, aunque el expediente continuó con distintas instancias judiciales.
En 2023, la Corte Suprema de Santa Fe dejó sin efecto una resolución previa y ordenó que se dictara un nuevo fallo. En febrero de 2024, otro tribunal volvió a establecer la condena en ocho años de prisión, medida que fue confirmada meses después por el máximo tribunal provincial.
Finalmente, la defensa de uno de los condenados intentó llevar el caso ante la Corte Suprema de la Nación, pero el recurso fue rechazado por no cumplir con los requisitos formales, lo que dejó firme la sentencia.

