La “saladita de la Bristol” fue allanada y demolida en Mar del Plata luego de una orden judicial, poniendo fin a más de 25 años de actividad de los puestos instalados entre la vereda y la arena, de los cuales ya no queda rastro. Frente a esta situación, algunos puesteros adelantaron que se manifestarán frente a la Municipalidad.
El procedimiento se llevó adelante en el marco de la Ley de Marcas. Según se informó, la Prefectura Naval Argentina encabezó el operativo, que contó con la participación de más de 100 efectivos federales. La medida fue impulsada por la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) junto con la Justicia Federal, con el objetivo de establecer el origen de la mercadería y detectar posibles irregularidades en su comercialización.
Durante el allanamiento, realizado el miércoles, las autoridades ya habían anticipado que las estructuras serían demolidas. Esa decisión se concretó en la madrugada del jueves, cuando maquinaria de la Municipalidad —entre ellas topadoras y palas mecánicas— avanzó sobre el predio y derribó la totalidad de los puestos.
En ese momento, varios trabajadores se encontraban en el lugar e intentaron frenar el operativo sin éxito, mientras se llevaba adelante el despliegue de las fuerzas y las máquinas.
Ante este panorama, puesteros y representantes del Sindicato de Vendedores Ambulantes (Sivara) resolvieron convocar a una manifestación frente a la Municipalidad de Mar del Plata.
La feria funcionaba desde hacía décadas en una zona céntrica de la ciudad, a la altura de la peatonal San Martín hasta Rivadavia. Tras la demolición, la postal que quedó es la de los restos de los puestos esparcidos sobre la playa, marcando el final de un espacio emblemático para el comercio informal local.

