La Municipalidad de Merlo dispuso la clausura de una empresa avícola que arrojaba residuos en la vía pública y generaba contaminación ambiental. Además de la medida, el establecimiento deberá afrontar una multa millonaria. “El que ensucia, paga”, remarcaron desde el municipio.
La investigación se inició a partir de denuncias de vecinos, quienes aseguraron haber observado al comerciante desechando basura y restos de comida en la calle. Esta práctica provocaba focos infecciosos y la proliferación de roedores.
En reiteradas ocasiones, los propios vecinos lograron registrar en video el momento en que el responsable arrojaba los residuos. Con esas pruebas, la Municipalidad de Merlo intervino de forma inmediata mediante el área de Inspección General.
En ese marco, en los últimos días se concretó la clausura de un depósito de pollos situado en la intersección de la avenida Eva Perón y José Miranda, en el barrio La Teja. Allí también se detectó que la mercadería no contaba con la refrigeración adecuada.
De manera paralela, se procedió al cierre del local de venta al público ubicado en avenida Eva Perón 7622, en la localidad de Libertad. Según se determinó, el comercio no cumplía con la normativa vigente ni respetaba las condiciones higiénicas y de manipulación de alimentos.
Tras ambas clausuras, las autoridades informaron que la empresa deberá abonar una multa que va desde los $250.000 hasta los $14.000.000, de acuerdo con lo establecido por la normativa municipal.
“Si entre todos nos comprometemos a denunciar de forma anónima a quienes ensucian, construimos un Merlo más limpio, ordenado y seguro”, concluye el comunicado oficial.


