Un hombre de 27 años fue detenido e imputado en la provincia de Salta luego de una serie de hechos de violencia de género que se extendieron durante varias semanas e incluyeron reiteradas entradas sin autorización al domicilio de su expareja, agresiones físicas y el incumplimiento sistemático de una medida judicial de restricción.
El caso ocurrió en el barrio San Jorge, en la localidad salteña, y los episodios quedaron registrados entre el 17 de marzo y el 26 de abril de 2026. La investigación está a cargo del fiscal penal de Rosario de Lerma, Daniel Escalante, quien dispuso la imputación.
Según la acusación del Ministerio Público Fiscal, el hombre enfrenta cargos por cuatro hechos de violación de domicilio, siete incumplimientos de una orden judicial y tres episodios de lesiones doblemente agravadas, debido al vínculo previo con la víctima y al contexto de violencia de género. Todo ello fue considerado en concurso real.
La causa detalla que el acusado tenía vigente una prohibición de acercamiento hacia la mujer, la cual había sido debidamente notificada, pero que habría desobedecido de manera reiterada.
El primer hecho se produjo el 17 de marzo de 2026, cuando el hombre habría ingresado sin permiso a la vivienda de la víctima mientras ella dormía. Más tarde, ese mismo día, regresó al lugar y la habría agredido físicamente con golpes en la cabeza y el rostro, lesiones que fueron constatadas médicamente.
Semanas después, el 8 de abril cerca de la medianoche, volvió a irrumpir en el domicilio sin autorización. En esa ocasión, permaneció en el lugar pese a los pedidos de los familiares de la víctima para que se retirara, incumpliendo nuevamente la orden de restricción.
El 19 de abril se registró otro episodio de gravedad: el imputado habría ingresado nuevamente a la vivienda mientras la mujer descansaba, se habría recostado junto a ella y, tras una discusión, la habría agredido tomándola del cuello y golpeándola en el rostro.
Finalmente, el 26 de abril, personal policial lo encontró dentro de la habitación de la víctima, nuevamente sin autorización judicial para estar allí. Ese mismo día, mientras se encontraba bajo una consigna policial en el marco de la causa, el hombre habría intentado fugarse del lugar donde debía permanecer vigilado.
El fiscal Escalante sostuvo que la conducta del acusado evidencia un accionar reiterado, violento y persistente, con desobediencia constante a las medidas judiciales y un riesgo directo para la integridad de la víctima. El hombre permanece detenido mientras avanza la investigación.

