Un hombre de 57 años fue detenido en las últimas horas en la ciudad de La Plata, acusado de haber realizado una serie de ataques antisemitas con bombas molotov contra instituciones de la comunidad judía. La investigación fue encabezada por la Superintendencia de Investigaciones de Delitos Complejos y Crimen Organizado, mediante su Dirección de Contraterrorismo.
El sospechoso fue identificado por la Justicia como Ángel Alberto M., un vendedor ambulante señalado como el presunto autor material de los atentados incendiarios registrados en distintos puntos de la capital bonaerense.
La causa comenzó tras dos denuncias que pusieron en alerta a las fuerzas de seguridad provinciales. El primero de los episodios fue reportado por autoridades del Centro Literario Israelita y Biblioteca Max Nordau, ubicado sobre la calle 11 entre 58 y 59. Allí, durante la madrugada del 30 de abril, apareció una bomba molotov que impactó contra una ventana del primer piso y provocó daños materiales en el vidrio, aunque no llegó a explotar.

Tres días después ocurrió el segundo ataque. El 3 de mayo, cámaras de seguridad registraron a un hombre arrojando otra bomba molotov encendida contra una pared de la sinagoga Beit Jabad, situada en la calle 16 entre 46 y 47. El fuego se apagó pocos segundos después y no hubo personas heridas.
A partir del análisis de cámaras públicas y privadas, junto con la toma de testimonios, los investigadores lograron reconstruir los movimientos del atacante y determinaron que se desplazaba caminando desde su propia vivienda hacia ambos objetivos.
Con esos elementos, la titular de la UFIJ N.º 17 de La Plata, María Eugenia Di Lorenzo, ordenó un allanamiento de urgencia en el domicilio del acusado.
Según informaron fuentes del caso, al ingresar a la vivienda los efectivos encontraron al sospechoso durmiendo. En el dormitorio había tres armas de fuego sobre la cama: una carabina calibre .22 Mahely, un pistolón de dos caños calibre .16 sin numeración visible y un revólver calibre .38 Smith & Wesson. También secuestraron una importante cantidad de municiones de distintos calibres, entre ellas proyectiles de 9 mm y 3,80 mm.
Durante el procedimiento además se halló una nueva bomba molotov casera, preparada en un frasco de vidrio con mecha y líquido inflamable. El artefacto fue retirado del lugar para que personal especializado de la Dirección de Explosivos realizara una detonación controlada.
El detenido quedó incomunicado y a disposición de la Justicia, imputado inicialmente por los delitos de daño y tenencia ilegal de armas de fuego.
