A 29 de mayo de 2026, Boca Juniors atraviesa su peor momento deportivo e institucional de los últimos 30 años bajo la presidencia de Juan Román Riquelme. La eliminación en la fase de grupos de la Copa Libertadores 2026 no es un hecho aislado: es la culminación de un decline sistemático que comenzó a gestarse en los despachos y se terminó confirmando en la cancha. Lo que nació con el discurso de la renovación y la transparencia, hoy se asienta en el centralismo, la opacidad deportiva y una hinchada que, por primera vez en décadas, no silba: simplemente, se va. Esta es la crónica de un fracaso anunciado.
🔑 1. EL ASCENSO, LA GRIETA Y LA CONSOLIDACIÓN DEL PODER DE RIQUELME
Todo comenzó en 2019. Con la llegada de Jorge Ameal a la presidencia, Juan Román Riquelme asumió como segundo vicepresidente y tomó el control de la Secretaría de Fútbol y la gestión general. Pronto, las fricciones internas estallaron: Mario Pergolini renunció para evitar el desgaste político, y Riquelme comenzó a blindar su espacio de poder.
Aunque inicialmente se amparó en títulos menores (aquellos que él mismo definía en 2015 como “miserables”, pero que servían de colchón mediático), el giro institucional se confirmó en diciembre de 2023, cuando Riquelme ganó las elecciones como presidente titular. Lejos de la colegiación prometida, el poder se centralizó: su hermano ocupó la vicepresidencia ejecutiva, se repartieron cargos en el entorno familiar y se instaló la consigna de que “Boca es de Boca, no es de Brandsen 805”. La disidencia fue marginada, y la toma de decisiones deportivas quedó en manos de un círculo cerrado.
📉 2. EL HISTORIAL NEGRO: DOS AÑOS DE FRACASOS SISTEMÁTICOS (2024-2026)
Desde su asunción plena como presidente, la estadística deportiva de Boca Juniors es demoledora. La ausencia de trofeos mayores se ha convertido en una constante, y la competencia continental ha dejado de ser una prioridad para convertirse en una asignatura pendiente:
🔻 2024
- ❌ Eliminación en Semifinales de la Copa de la Liga Profesional
- ❌ Eliminación en Semifinales de la Copa Argentina
- ❌ Eliminación en Octavos de Final de la Copa Sudamericana
- ❌ 6° puesto en la Liga Profesional 2024
🔻 2025
- ❌ Eliminación en Fase II de la Copa Libertadores
- ❌ Eliminación en Cuartos de Final del Torneo Apertura
- ❌ Eliminación en Fase de Grupos del Mundial de Clubes FIFA
- ❌ Eliminación en 16avos de Final de la Copa Argentina
- ❌ Eliminación en Semifinales del Torneo Clausura
🔻 2026
- ❌ Eliminación en Octavos de Final del Torneo Apertura
- ❌ Eliminación en Fase de Grupos de la Copa Libertadores 2026 (Primera vez en 32 años, desde 1994 bajo la conducción de César Luis Menotti, que Boca no supera la primera instancia del torneo)
A este historial se le suma un dato alarmante: cinco derrotas consecutivas en instancias de eliminación directa en la Bombonera (Independiente, Alianza Lima, Racing, Huracán y Universidad Católica). El mito de la fortaleza local ha sido desarmado.

⚖️ 3. GESTIÓN DEPORTIVA Y MERCADO DE PASES: “LA CULPA SIEMPRE ES DEL OTRO”
La política de formación de plantel y retención de talentos ha sido uno de los flancos más cuestionados. Jugadores que llegaron con expectativa se fueron sin dejar huella, y las incorporaciones rara vez cuajaron en el sistema. Cada salida se gestiona de forma conflictiva: cláusulas rescisorias activadas, roces públicos con representantes y una narrativa oficial que sistemáticamente desplaza la responsabilidad.
Como señala el análisis interno: “Siempre la culpa es del jugador, siempre la culpa es del representante, siempre la culpa es del otro”. El resultado es un plantel sin identidad táctica, sin continuidad y sin liderazgo deportivo real. La dirigencia ha priorizado el control narrativo sobre la construcción de un proyecto de juego, y el fútbol lo ha terminado pagando caro.

🏟️ 4. EL SILENCIO QUE ENSORDECE A LA BOMBONERA
El síntoma más grave no está en la tabla de posiciones, sino en las tribunas. Tras el partido que selló la eliminación continental, la hinchada silbó. Hubo cánticos de protesta y un éxodo silencioso. A los 20 minutos del segundo tiempo, el estadio ya no alentaba, la resignación invadió a todos.
“En vez de dejar la vida y el corazón, no dejó nada. Dejó el corazón vacío”, resume la crónica desde el estadio. La tolerancia histórica de la hinchada xeneize se agotó. Boca no es solo un club de resultados, es un club de identidad, y esa identidad hoy está herida por la repetición de errores, la falta de autocrítica y un modelo que confunde lealtad con sometimiento.
🔮 5. ¿REVANCHA EN LA SUDAMERICANA O PUNTO SIN RETORNO?
Con 60 días de parón por el Mundial, la dirigencia busca en la Copa Sudamericana un salvavidas institucional. Pero el contexto es adverso: sin títulos internacionales, sin competencia interna consolidada y con un modelo de gestión que prioriza el control sobre el proyecto deportivo.
Las preguntas que recorre Ezeiza y Brandsen 805 son claras:
- ¿Será la Sudamericana una verdadera revancha o un parche mediático?
- ¿Tiene Riquelme el margen político y deportivo para reordenar el caos?
- ¿O estamos presenciando cómo una muerte anunciada se transforma en catástrofe anunciada?

📝 CIERRE: BOCA MERECE MÁS
Boca Juniors no se mide solo por sus trofeos, sino por su alma, su historia y su capacidad de renacer. La era Riquelme, que prometió devolver al club a la elite y poner orden tras años de desgaste, naufraga en una gestión que ha olvidado una premisa básica: el fútbol se gana en la cancha, no en los despachos.
Si no hay autocrítica, renovación real y humildad para escuchar a los que hicieron grande al club, esta crónica no terminará en resaca. Terminará en elegía. Y Boca, por historia, por hinchada y por identidad, merece un final distinto.
