El Tribunal Penal Colegiado N° 2 definirá este jueves la pena que deberá cumplir la monja japonesa Kumiko Kosaka por su responsabilidad en los abusos sexuales cometidos contra niños hipoacúsicos que asistían al Instituto Próvolo. La sentencia se conocerá después de que, en agosto de este año, la Suprema Corte de Justicia de Mendoza revocara la absolución que había beneficiado a la religiosa.
Durante este miércoles se realizó en el Polo Judicial de Mendoza la audiencia de cesura, instancia en la que las distintas partes presentaron sus argumentos respecto de la pena que debía recibir Kosaka.
En ese marco, tanto la fiscalía como la querella solicitaron una condena de 22 años de prisión. Por su parte, la defensa mantuvo la postura de inocencia de la monja y decidió no formular un pedido concreto de condena.
Una vez escuchados los planteos de todas las partes, el Tribunal dispuso un cuarto intermedio hasta este jueves por la tarde. En ese momento se dará a conocer la sentencia contra Kosaka, cuya pena podrá ubicarse dentro de una escala que va de los 7 a los 50 años de prisión.
La absolución de Kumiko Kosaka
Kosaka había enfrentado inicialmente un pedido de condena de 25 años de prisión por los delitos de abuso y encubrimiento. Sin embargo, el 18 de octubre de 2023 fue absuelta junto con otras cuatro mujeres involucradas en la causa.
Aquella decisión generó el rechazo de las víctimas y de los fiscales que intervinieron en la investigación. Frente a esa resolución, ambas partes presentaron las correspondientes apelaciones para intentar revertir la absolución.
El proceso judicial continuó durante casi tres años hasta que la Suprema Corte de Justicia de Mendoza resolvió modificar la situación de la religiosa japonesa.
La decisión de la Suprema Corte de Mendoza
En agosto de 2026, el máximo tribunal mendocino declaró responsable a Kosaka en carácter de partícipe por dos hechos de vejámenes cometidos por el sacerdote Horacio Corbacho.
Además, la Suprema Corte determinó que la monja fue autora de tres hechos de abuso sexual simple, correspondientes a tocamientos contra niños sordos que estaban bajo su cuidado en el Instituto Próvolo.
A partir de esa resolución, el caso quedó nuevamente en manos de la Justicia para establecer la pena correspondiente. Por ese motivo, un tribunal de tercer grado deberá dictar ahora la condena contra Kosaka.
La audiencia de cesura realizada este miércoles permitió que la fiscalía, la querella y la defensa expusieran sus posiciones antes de la definición judicial. Mientras los acusadores solicitaron 22 años de prisión, la defensa sostuvo la inocencia de la monja y no pidió una pena determinada.
La sentencia se conocerá este jueves por la tarde y permitirá establecer finalmente cuál será la pena que deberá cumplir Kumiko Kosaka por los hechos por los que la Suprema Corte de Justicia de Mendoza determinó su responsabilidad.
