Una mujer de 82 años fue víctima de un violento robo en su vivienda de Villa Soldati durante la madrugada del sábado, cuando al menos cuatro delincuentes ingresaron por una ventana, la golpearon y la ataron. Los asaltantes se llevaron su jubilación, su celular y otros objetos de menor valor. El episodio reavivó un doloroso antecedente familiar: hace seis años, en un hecho de características similares, su esposo fue asesinado.
“Esta gente no sabe lo que hace. No puedo aguantar que cuatro mocosos de menos de 20 años hagan conmigo, de 82 años, lo que hicieron. Y nadie hace nada”, expresó Clotilde, la víctima. Con angustia, agregó: “Yo ya no puedo vivir más acá porque la próxima vez me matan”.
La escena posterior al ataque reflejaba la violencia del episodio: la mujer quedó visiblemente afectada, mientras su casa presentaba destrozos y señales de ingreso forzado.

Gabriela, hija de la víctima, reveló que durante la pandemia su padre murió luego de sufrir graves lesiones en otro asalto ocurrido en la misma vivienda.
En este nuevo hecho, según relató, los delincuentes “subieron la ventana, ingresaron y revolvieron todo”. Además de los golpes, intentaron amordazar a la mujer. Tras el robo, la jubilada salió a la calle bajo la lluvia para pedir ayuda.
“Se llevaron la jubilación que había cobrado hace pocos días. También un par de cosas, el celular y los auriculares de mi nieta. Revolvieron y tiraron todo”, detalló Gabriela.
Con indignación, la mujer se preguntó: “¿No tienen abuelo estos chicos? ¿No tienen madre? ¿Qué tienen?”. Y agregó con preocupación: “¿Tengo que perder a mi mamá también?”.
La hija de la víctima indicó además que la casa apareció con rastros de hollín negro, por lo que sospecha que los ladrones se untaron las manos con esa sustancia para evitar dejar huellas.
En el lugar trabajaron efectivos de la Policía de la Ciudad, quienes recolectaron pruebas y huellas dactilares. También se detectaron marcas negras en una puerta de la terraza que no estaba en uso. Hasta el momento, no hay detenidos.
La investigación quedó a cargo de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N° 7, encabezada por Leonel Gómez Barbella.
El caso también reavivó el recuerdo del crimen del esposo de Clotilde. Según relató Gabriela, el hombre fue atacado durante un robo en 2020: “Le pegaron con la culata del revólver y se le hizo un hematoma subdural, del cual falleció a los seis meses porque no lo atendieron como correspondía, en plena pandemia”. Además, denunció que PAMI no cubrió los estudios médicos necesarios.

Tras aquel episodio, la familia había evaluado vender la casa, pero decidió quedarse “apostando al barrio”. Sin embargo, la situación actual se volvió insostenible. “Este barrio ya no sirve, ya es cualquier cosa. Está lleno de delincuentes y malandras, nadie respeta a nadie. Y no se puede seguir viviendo así”, afirmó Gabriela.
También aseguró que los robos en la zona son frecuentes, aunque muchos no se denuncian públicamente por miedo a represalias. Recordó que, en su momento, optaron por el silencio tras el asesinato de su padre, pero ahora decidió visibilizar lo ocurrido y exigir mayor presencia policial.
Mientras tanto, adelantó que se llevará a su madre a vivir con ella, al menos de manera provisoria, mientras evalúan qué hacer con la propiedad.


