En el marco de un amplio despliegue de seguridad, personal del Servicio Penitenciario Federal (SPF) trasladó a Leonardo Airaldi, señalado como el narco que habría diseñado un plan criminal en Entre Ríos, a la cárcel federal de máxima seguridad de Ezeiza. El martes próximo dará inicio el juicio oral por narcotráfico en su contra.
El Grupo Especial de Intervención (GEI) se presentó durante la mañana en la Unidad Penal provincial de El Potrero, en Gualeguaychú, y retiró al detenido para su derivación al penal federal. De acuerdo con el protocolo aplicado, los efectivos lo vistieron con indumentaria que lo hiciera indistinguible del resto, incluido un casco, lo esposaron y le notificaron que quedaba bajo la órbita del SPF.
La calificación de Airaldi como preso de alta peligrosidad había sido requerida por el Tribunal Oral Federal de Paraná. La solicitud respondió a un planteo formulado por la Procuraduría de Narcocriminalidad (PROCUNAR) y por el fiscal de Gualeguaychú, Pedro Rebollo, quien encabeza la investigación sobre el presunto plan delictivo atribuido al acusado.
“Brindar seguridad a la sociedad toda y a todos los actores que intervienen en el proceso penal y evitar este fenómeno que se investiga en Gualeguaychú —por cierto, no novedoso— de delincuencia organizada cometida desde el interior de los establecimientos carcelarios impone a la jurisdicción adoptar medidas de seguridad especiales que nos provee la normativa vigente”, argumentó el Tribunal para fundamentar el traslado a la cárcel federal de Ezeiza. Entre los principales objetivos figura resguardar la integridad de los testigos involucrados en la causa.
Según la investigación, el esquema que habría diseñado el interno contemplaba atentar contra el fiscal federal José Ignacio Candioti y el juez federal Leandro Ríos. Para concretarlo, habría pactado el pago de 40 mil dólares a un sicario en Uruguay. El plan también incluía un ataque contra el ministro de Seguridad de Entre Ríos, Néstor Roncaglia, quien, de acuerdo a la hipótesis, debía ser interceptado durante un trayecto en moto hacia la casa de unos conocidos.
La existencia de esta presunta planificación fue revelada por otro jefe narco, Daniel “Tavi” Celis. A su declaración se sumaron los testimonios de otros dos internos alojados en el Pabellón E de El Potrero, sector destinado a detenidos condenados o procesados por la Justicia Federal.


