Un fuerte temporal de lluvia, granizo y ráfagas de viento que alcanzaron los 100 kilómetros por hora azotó al Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), generando graves consecuencias como calles inundadas, autos cubiertos por el agua y una extensa interrupción del servicio eléctrico que dejó a miles de hogares sin luz.

El fenómeno se sintió con especial intensidad en el sur y el norte del conurbano bonaerense. En localidades como Ezeiza y Lomas de Zamora se registraron precipitaciones de hasta 70 milímetros en apenas una hora, lo que provocó anegamientos repentinos.
En el partido de Escobar, los daños fueron significativos. Zonas como Garín, El Cazador y el centro de la ciudad sufrieron el impacto directo de las ráfagas, que ocasionaron voladuras de techos y la rotura de vidrieras en distintos comercios, según relataron vecinos.
Por otra parte, la situación en Quilmes también fue crítica. Allí se produjeron importantes inundaciones que dejaron vehículos prácticamente sumergidos y provocaron la caída de árboles en la vía pública.
Ante este escenario, las autoridades municipales recomendaron a los vecinos permanecer en sus casas mientras trabajan en el lugar los equipos de Defensa Civil, Espacios Públicos y Guardia Urbana para atender las emergencias.

El temporal también afectó con fuerza a la red eléctrica. De acuerdo con el último parte difundido a las 8:15, la empresa Edesur reportó 7.837 usuarios sin suministro, mientras que Edenor informó 8.866 cortes en su área de concesión. En total, más de 16.000 hogares permanecían sin electricidad en toda la región.
En este contexto, el Servicio Meteorológico Nacional mantiene vigente una alerta amarilla para gran parte de la provincia de Buenos Aires. Se esperan lluvias acumuladas de hasta 60 milímetros y ráfagas que podrían alcanzar los 80 kilómetros por hora durante el transcurso de este sábado.


