El Gobierno de Suiza dispuso este lunes el congelamiento inmediato de todas las cuentas y activos financieros que Nicolás Maduro y su círculo cercano posean en el sistema bancario helvético, luego de la detención del exmandatario venezolano por parte de fuerzas estadounidenses.
La medida fue ordenada por el Consejo Federal con el objetivo de impedir eventuales maniobras de transferencia de fondos hacia el exterior, en un contexto marcado por la acefalia institucional y la inestabilidad política que se desató en Venezuela tras la captura de Maduro el sábado pasado en Caracas.
Desde Berna explicaron que la decisión se encuadra en la Ley Federal sobre el Congelamiento y la Restitución de Activos Ilícitos (FIAA), un marco legal que permite actuar de manera preventiva ante cambios abruptos de poder en otros países y posibles riesgos para el patrimonio estatal.
En un comunicado oficial, las autoridades suizas señalaron que, en caso de comprobarse a través de futuras investigaciones que los fondos congelados tuvieron un origen irregular, el país se compromete a garantizar que esos recursos sean restituidos y utilizados en beneficio directo del pueblo venezolano.
El Gobierno helvético aclaró además que la resolución tiene carácter estrictamente preventivo y cautelar, y que se adopta con independencia de las controversias legales internacionales vinculadas al operativo mediante el cual la administración de Donald Trump concretó la extracción de Maduro del territorio venezolano.
Suiza justificó la activación del mecanismo legal en la existencia de un cambio de mando de facto, lo que habilita a las futuras autoridades reconocidas como legítimas en Venezuela a iniciar procesos de cooperación judicial y asistencia recíproca para recuperar bienes considerados patrimonio nacional.
Mientras Nicolás Maduro permanece detenido y a la espera de comparecer ante un tribunal federal en Nueva York, donde enfrenta cargos por narcoterrorismo, el Gobierno suizo reafirmó su adhesión al derecho internacional y recordó que mantiene sus tradicionales “buenos oficios” disponibles para facilitar una salida pacífica al conflicto.
En paralelo, el sistema financiero suizo fue puesto bajo un régimen de vigilancia reforzada, con el objetivo de detectar y bloquear cualquier movimiento sospechoso de fondos que pueda estar vinculado a integrantes de la cúpula del régimen venezolano saliente.


