El Chevrolet Cruze de Agustín Mancini quedó volcado bajo el puente de la ruta 178, con las ruedas y la parte inferior visibles desde la calzada. Una intensa búsqueda que mantuvo en vilo a toda la localidad de Bigand, en la provincia de Santa Fe.
El hallazgo de Agustín Nicolás Mancini, de 24 años, en las aguas de un arroyo marcó el final de horas de incertidumbre. Tras casi un día sin noticias, el joven fue rescatado en condiciones extremas luego de que su automóvil cayera desde un puente en la ruta nacional 178.
Durante ese tiempo, permaneció cerca de 24 horas expuesto a la intemperie y sin posibilidad de recibir asistencia inmediata debido a las lesiones que había sufrido. La situación cambió cuando un vecino detectó indicios del accidente y dio aviso a las autoridades.
El lunes, Mancini había emprendido el regreso desde Córdoba hacia su pueblo a bordo de un Chevrolet Cruze perteneciente a su hermano. La última comunicación con su familia fue alrededor de las 10 de la mañana, cuando informó que se encontraba en la localidad de Tortugas. Desde ese momento, no se supo más de él.
Según la reconstrucción, la última actividad de su teléfono celular se registró cerca de las 11 en la zona de Santilli y Bouquet, también en Tortugas.
Con el correr de las horas, la búsqueda se amplió a través de redes sociales y con la intervención del Ministerio Público de la Acusación (MPA), que difundió la denuncia de paradero junto a la imagen del joven. El caso tomó estado público y generó una fuerte movilización de vecinos, familiares y fuerzas de seguridad de la región.
El giro en la investigación llegó a la mañana siguiente, cuando un ciclista, vecino de la víctima, advirtió restos plásticos de un vehículo en el puente sobre el arroyo, en el tramo que une Bigand con Chabás.

Tras el aviso, dos familiares de Mancini se dirigieron al lugar. Allí encontraron el auto volcado debajo del puente, con las ruedas y la parte inferior de la carrocería visibles desde la calzada.
El joven estaba a unos 20 metros del vehículo, aún dentro del agua, sin fuerzas para salir por sus propios medios debido a las fracturas y otras lesiones.
El operativo de rescate incluyó la participación de la policía local, bomberos voluntarios y personal del Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias. En primera instancia, Mancini fue atendido en el hospital Samco de Casilda. Luego, fue trasladado en helicóptero sanitario al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez de Rosario y posteriormente derivado al Hospital Español.
Fuentes médicas confirmaron que presentaba múltiples fracturas, aunque se encontraba consciente al momento de ser rescatado.
En paralelo, la investigación del siniestro determinó que en la ruta no había huellas de frenado ni señales previas de despiste. El único indicio era la rotura parcial de una barrera de hormigón en uno de los extremos del puente, lo que sugiere que el vehículo cayó al agua mientras regresaba hacia Bigand.
En las primeras horas, los familiares no pudieron establecer con precisión qué provocó el accidente, ya que el joven no estaba en condiciones de dar detalles sobre lo ocurrido.

El hermano de la víctima, Mauro Mancini, esperó novedades en la puerta del hospital y expresó su angustia: “Soy su amigo, su socio y lo crié. Lo amo y espero que se recupere”. También adelantó que el cumpleaños del joven será celebrado nuevamente, en referencia al día en que fue rescatado.
La denuncia por desaparición y la rápida reacción de la comunidad resultaron determinantes para el desenlace. En especial, la intervención del ciclista que, durante su entrenamiento matutino, detectó los restos del vehículo y permitió concentrar la búsqueda en el lugar exacto.
El Chevrolet Cruze había quedado volcado sobre el lecho del arroyo, mientras el joven resistía la noche a la intemperie sin ser advertido por otros automovilistas, pese a tratarse de una de las rutas más transitadas de la zona.
Según indicaron allegados, la escasa visibilidad y la falta de testigos directos dificultaron que el accidente fuera detectado con mayor rapidez.


