Dos personas resultaron heridas en distintos ataques a tiros registrados en sectores conflictivos del oeste de Rosario entre la noche del jueves y la madrugada del viernes. Se trató de un adolescente de 17 años y una mujer de 63, ambos hospitalizados y fuera de peligro.

El primer episodio ocurrió pocos minutos después de las 23 del jueves. En ese momento, Brandon V. llegó al Hospital de Emergencias Clemente Álvarez (HECA) trasladado en moto por su padrastro. El joven presentaba una herida de bala en el lado izquierdo del tórax, que le ocasionó una fractura en el omóplato. Este sábado continuaba internado en observación y con evolución estable.
De acuerdo con la reconstrucción oficial, el ataque se produjo a pocos metros de su vivienda, en Amenábar al 4000, dentro del barrio San Francisquito, puntualmente en la zona de Lavalle y Gaboto. Sin embargo, cuando la policía llegó al lugar no encontró elementos que permitieran preservar la escena.
El sector oeste de San Francisquito había sido recientemente foco de una investigación judicial. En ese marco, se imputó a Maximiliano Daniel Acosta, señalado como presunto líder de una organización de narcomenudeo que operaría desde el Complejo Federal VI de Luján de Cuyo, en Mendoza.
Los fiscales Ignacio Hueso y Alejandro Ferlazzo indicaron que la estructura delictiva actuaría en un área conformada por tres pasillos, con accesos por Amenábar al 3900 y por Alsina y Lavalle al 2900. También señalaron que la comercialización de drogas se expandiría hacia zonas cercanas, incluyendo inmediaciones del Mercado de Concentración ubicado en 27 de Febrero y Castellanos.
Otra de las líneas que surgió en la investigación apunta a la posible existencia de filtraciones dentro de las fuerzas de seguridad. Según los investigadores, algunos efectivos habrían brindado información clave sobre procedimientos en marcha. Hasta ahora, 18 personas quedaron detenidas con prisión preventiva por orden de la jueza María de los Ángeles Granato.
El segundo hecho tuvo lugar alrededor de las 5 de la mañana del viernes, cuando una balacera alteró la tranquilidad de Felipe Moré al 3800, en las cercanías de Vía Honda. Vecinos del lugar aseguraron haber escuchado más de diez disparos en plena madrugada.

En ese contexto, Rosa, de 63 años, recibió un impacto de bala en la pantorrilla izquierda. Fue asistida por un móvil del Sistema Integrado de Emergencias Sanitarias (SIES) y trasladada al Sanatorio Plaza. En el lugar del ataque, los peritos recolectaron más de diez vainas servidas, aunque por el momento no hay datos firmes sobre los autores.
Ambos episodios se suman a una seguidilla de hechos violentos en zonas atravesadas por la presencia de bandas y la disputa por el control del narcomenudeo. En ese escenario, los investigadores no descartan que los ataques hayan sido ejecutados como represalia ante el avance de causas judiciales en curso.


