El inicio de la temporada 2026 no había sido el esperado para el Inter Miami. El vigente campeón de la Major League Soccer venía de caer por 3-0 frente a Los Ángeles FC y, en su segunda presentación, volvió a mostrar dificultades en los primeros minutos: perdía 2-0 ante Orlando City en apenas 25 minutos del Clásico del Sol.
El equipo dirigido por Javier Mascherano no lograba hacer pie y sufría en defensa. De hecho, uno de los goles del rival llegó tras un error en la salida de Rodrigo De Paul. Sin embargo, el panorama comenzó a cambiar con la aparición de Lionel Messi, quien asumió el liderazgo dentro del campo y fue clave para iniciar la reacción.
El argentino, que venía de marcar en el amistoso ante Independiente del Valle en Puerto Rico, fue titular y empezó a marcar el pulso del partido con su talento. A los 10 minutos del primer tiempo, ya había dado una señal de peligro con una definición de taco tras un centro de De Paul, aunque la jugada fue invalidada por fuera de juego.
Más adelante, a los 27 minutos, tuvo una clara oportunidad en un mano a mano tras una asistencia del mediocampista argentino, pero el arquero Maxime Crépeau logró anticiparse con una rápida salida. Sobre el final de la primera etapa, Messi volvió a estar cerca con un tiro libre que rozó el exterior de la red y generó el grito contenido de los hinchas.
En el complemento, Inter Miami mostró otra cara. El ingreso de Mateo Silvetti por Noah Allen le dio mayor dinamismo al ataque y permitió una presión más efectiva en campo rival. A los cuatro minutos, el propio Silvetti descontó con un remate que sorprendió al arquero de Orlando.
El empate llegó a los 12 minutos, cuando Messi marcó su primer gol oficial del año. Tras una combinación en la puerta del área entre Germán Berterame y Telasco Segovia, el capitán argentino definió con un zurdazo cruzado que se metió en el ángulo izquierdo. Su festejo fue medido, enfocado en continuar la remontada.
Con el impulso anímico, las Garzas se adueñaron del partido, aunque Orlando también generó peligro de contraataque. La presión alta dio resultado y, a los 84 minutos, Berterame desbordó por derecha, envió un centro atrás y, tras un rebote que dejó a Messi sin rematar, Segovia apareció para marcar el 3-2.
Cuando el partido se acercaba al final, Messi volvió a ser protagonista. Generó una falta a unos 25 metros del arco y, atento a la mala colocación de la barrera, ejecutó un tiro libre rasante y preciso que sorprendió a Crépeau, a quien se le escapó el balón. Fue el 4-2 definitivo y el broche de oro para una noche inolvidable.
De esta manera, el capitán de la selección argentina comenzó el 2026 con una actuación destacada, reafirmando su vigencia y guiando a Inter Miami en una remontada memorable en el clásico de Florida.


