La NASA identificó un fenómeno de aguas color turquesa y verde en la plataforma continental argentina, que incluye a las Islas Malvinas, gracias a sensores hiperespectrales del proyecto PACE. Esta imagen satelital no solo es visualmente impactante: también es un indicador positivo del dinamismo del ecosistema marino.
Desde el espacio, el satélite captó una floración masiva de fitoplancton, una comunidad de microorganismos fotosintéticos esenciales para la vida marina. Este evento natural llamó la atención de la comunidad científica internacional.
Qué es el fitoplancton y por qué es vital
El fitoplancton actúa como los “pulmones del océano”, generando aproximadamente la mitad del oxígeno que respiramos. Además, es la base de la cadena alimentaria marina, por lo que su presencia es esencial para la supervivencia de peces y otros animales acuáticos.
Sin embargo, los expertos advierten que una concentración excesiva podría desencadenar floraciones nocivas, agotando el oxígeno disponible y provocando daños a la fauna marina.
¿Por qué el agua se vuelve turquesa?
El color turquesa observado desde el espacio se debe a los cocolitóforos, un tipo de fitoplancton que posee una cubierta de carbonato de calcio, capaz de reflejar la luz solar.
Estas floraciones suelen darse cuando coinciden factores como:
- Temperaturas adecuadas
- Abundante luz solar
- Alta concentración de nutrientes
La corriente de las Malvinas, que transporta aguas frías y ricas en minerales, favorece estas condiciones en el sur del océano Atlántico.
Tecnología para entender el cambio climático
Las imágenes mostraron que las zonas costeras presentan colores más opacos por la presencia de sedimentos, mientras que en mar abierto el brillo se intensifica, lo que indica una mayor concentración y diversidad de organismos.
La NASA continuará monitoreando esta región con tecnología avanzada, ya que fenómenos como este pueden brindar datos clave sobre los efectos del cambio climático y la salud de los océanos a largo plazo.
Un llamado a la conservación
Aunque no se detectaron efectos negativos inmediatos, los científicos enfatizan la importancia de proteger estos ecosistemas marinos, vitales para el equilibrio del planeta.








