El papa León XIV pidió este domingo que Estados Unidos y Cuba mantengan un “diálogo sincero y eficaz” con el objetivo de evitar la violencia y cualquier medida que pueda profundizar el sufrimiento de la población cubana. El mensaje fue pronunciado tras el rezo del ángelus en la Plaza de San Pedro, desde la ventana de su estudio en el palacio apostólico.
Durante su intervención, el pontífice estadounidense expresó su inquietud por el incremento de las tensiones entre ambos países y señaló que se suma al mensaje de los obispos católicos cubanos, quienes en las últimas horas hicieron un llamado similar en favor del entendimiento y la búsqueda de soluciones pacíficas.
“He recibido con gran preocupación noticias sobre el aumento de tensiones entre Cuba y Estados Unidos, dos naciones vecinas, y me uno al llamado de los obispos cubanos para promover el diálogo”, afirmó León XIV ante los fieles congregados en el Vaticano.
El papa también pidió la protección de Nuestra Señora de la Caridad del Cobre, patrona de Cuba, para que “asista y cuide a todos los hijos de esta amada tierra”, en referencia a la delicada situación que atraviesa el país.
Las palabras del pontífice se producen en un contexto de creciente tensión entre Washington y La Habana, luego de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmara el jueves una orden ejecutiva en la que declaró que Cuba “constituye una amenaza inusual y extraordinaria para la seguridad nacional y la política exterior” de Estados Unidos.

La medida se conoció tras el corte del suministro de petróleo venezolano a la isla, anunciado luego de la detención del dictador Nicolás Maduro durante una intervención militar estadounidense realizada el pasado 3 de enero. Trump sostiene que el bloqueo del crudo podría forzar un cambio de régimen en Cuba, una nación que ya enfrenta una profunda crisis económica, energética y social.
En este escenario, el papa se sumó al pronunciamiento realizado un día antes por la Conferencia de Obispos Católicos de Cuba (COCC), que manifestó su “profunda preocupación” por lo que describió como un “agravamiento” de la situación interna del país.
Desde la ventana del palacio apostólico, León XIV volvió a pedir un diálogo sincero entre Estados Unidos y Cuba, en línea con el mensaje de los obispos, quienes exhortaron a “buscar caminos de diálogo y cambios estructurales” y remarcaron que “Cuba necesita cambios y son cada vez más urgentes, pero no necesita más angustias ni dolor”.
El comunicado de la Iglesia cubana advirtió especialmente sobre las consecuencias de una posible paralización del suministro de petróleo, y subrayó que cualquier decisión debe evitar incrementar el sufrimiento de los sectores más vulnerables. “Queremos y anhelamos una Cuba renovada, próspera y feliz, pero sin aumentar el sufrimiento de los pobres, los ancianos, los enfermos y los niños”, señalaron.

El llamado del papa se enmarca en una serie de mensajes pronunciados tras el ángelus, en los que también se refirió a otros conflictos y crisis humanitarias a nivel global. León XIV afirmó que las víctimas civiles de acciones armadas “violan abiertamente la moral y la ley”, y reclamó el fin de lo que calificó como “una injusticia intolerable”.
Sus declaraciones coincidieron con la conmemoración en Italia del Día Nacional en Memoria de las Víctimas Civiles de Guerras y Conflictos en el Mundo.
Además, el pontífice expresó sus oraciones por las víctimas de un deslizamiento de tierra ocurrido en una mina de Kivu del Norte, en la República Democrática del Congo, así como por los fallecidos y damnificados por las tormentas que afectaron a Portugal y al sur de Italia en los últimos días. También recordó la grave situación de Mozambique, donde inundaciones han provocado cientos de miles de desplazados desde octubre, según datos de la ONU.
Por último, León XIV instó a respetar una tregua olímpica con motivo de los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina, que comenzarán el próximo viernes en Italia. “Estos grandes eventos deportivos transmiten un fuerte mensaje de fraternidad y reavivan la esperanza de un mundo en paz”, afirmó el papa, al tiempo que pidió a quienes ocupan cargos de autoridad que aprovechen esta ocasión para dar pasos concretos hacia la distensión y el diálogo internacional.


