Un marinero murió a bordo del buque Cabo Vírgenes luego de sufrir un accidente mientras se desarrollaban tareas de pesca en alta mar. El tripulante quedó atrapado por un portón del aparejo de pesca y, pese al operativo de emergencia desplegado para asistirlo, finalmente perdió la vida. El episodio generó conmoción debido a que la embarcación ya había atravesado otra tragedia durante el año.
El Cabo Vírgenes había partido desde Puerto Madryn el pasado 4 de octubre con el objetivo de realizar tareas vinculadas a la pesca de merluza común. El regreso a puerto estaba previsto para este jueves 15 de octubre, pero el viaje debió ser interrumpido luego del accidente ocurrido durante la navegación.
El hecho se produjo aproximadamente a 200 millas náuticas al nordeste de Puerto Deseado, donde se emitió un aviso para informar sobre la emergencia registrada a bordo.
De acuerdo con lo informado por los propios tripulantes, un portón del aparejo de pesca aprisionó al marinero Alejandro Silva. Como consecuencia del accidente, el trabajador manifestó fuertes dolores y comenzó a presentar vómitos.
Durante la primera comunicación realizada desde el buque se indicó que Silva permanecía consciente. Sin embargo, en un segundo contacto la situación se agravó considerablemente, ya que el marinero se encontraba inconsciente. Ante ese cuadro, se activó de inmediato el protocolo de aeroevacuación para intentar trasladarlo y brindarle asistencia médica de urgencia.
Según detalló el medio especializado Pescare, el equipo de aeroevacuaciones de la Prefectura Naval Argentina puso en marcha un rápido operativo para llegar hasta la embarcación. Sin embargo, antes de que el helicóptero pudiera concretar la asistencia, el marinero ya no presentaba signos vitales.
Frente a esa situación, los rescatistas utilizaron un desfibrilador externo automático (DEA) y realizaron maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) con el objetivo de recuperar al trabajador. Las tareas de reanimación, sin embargo, no obtuvieron una respuesta positiva.
Una vez confirmada la muerte, las autoridades fueron notificadas sobre lo ocurrido. La auxiliar fiscal federal Romina Mariana Cerezo autorizó entonces al buque a modificar el rumbo que tenía previsto y dirigirse hacia Puerto Madryn.
La llegada a puerto permitirá avanzar con las primeras medidas para esclarecer las circunstancias en las que se produjo el accidente. En las próximas horas se espera que se realicen las primeras testimoniales, que tendrán como objetivo establecer qué ocurrió a bordo y determinar cómo se desencadenó el episodio que terminó con la muerte del marinero.
Una segunda tragedia en el mismo buque
El nuevo fallecimiento volvió a poner bajo atención la situación del Cabo Vírgenes, debido a que la embarcación ya había sido escenario de una tragedia meses atrás.
El 23 de julio de 2026, otro tripulante del mismo pesquero había muerto durante una jornada de trabajo. Se trató de Eduardo Morales, de 50 años y oriundo de Sierra Grande, quien falleció luego de caer al mar mientras se encontraba trabajando a bordo del buque.
De esta manera, el accidente ocurrido durante la actual campaña de pesca se convirtió en una segunda tragedia mortal vinculada con el mismo pesquero en un período de pocos meses. Ahora, las autoridades deberán avanzar con la investigación para establecer las circunstancias exactas que rodearon la muerte de Alejandro Silva.
