Christian Adrián Maddalena tenía 32 años. El jueves pasado había cobrado una indemnización de 11 millones de pesos tras un accidente y, según reconstruyeron los investigadores, la noticia se difundió rápidamente en el barrio Las Catonas, en el partido de Moreno. En ese contexto, le acercaron una propuesta: la posibilidad de comprar una moto. Lo citaron y decidió ir, pese a la advertencia de su padre, que le había pedido que no lo hiciera.
Eran tres los jóvenes que se presentaron como vendedores. De acuerdo con la pesquisa, lo asesinaron de un disparo y le robaron 60 mil pesos en efectivo y su teléfono celular.
Después del ataque y mientras la víctima aún agonizaba, vecinos y familiares se dirigieron a la casa de la madre de uno de los sospechosos, un adolescente de 15 años señalado por integrar una banda de menores dedicada a robos bajo la modalidad motochorro. Fue la propia mujer quien lo llevó hasta la comisaría. Por su edad, el chico es inimputable.
La causa quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción N°6 del Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil, a cargo del fiscal Moahmed Eslaiman, junto al secretario Sebastián Di Leo. El expediente se investiga como “homicidio agravado criminis causa por el uso de arma de fuego en concurso real con robo agravado por el uso de arma de fuego”.
Fuentes del caso señalaron que el fiscal tiene acreditado que el menor entregado por su madre fue quien efectuó el disparo mortal. Además, uno de sus cómplices ya estaría identificado y resta determinar la situación del tercero para establecer si también es inimputable. Lo que sí confirmó el funcionario judicial es que los tres involucrados son menores de edad.
Respecto del adolescente detenido, las mismas fuentes precisaron que quedó a disposición de la Justicia juvenil y, al no ser punible, el fiscal solicitó al Juzgado de Garantías del Joven una medida de seguridad restrictiva de la libertad. El viernes ingresó a un centro de menores, donde continuará con un tratamiento tutelar intensivo.
El hecho ocurrió la noche del 26 de febrero. Para entonces, en el barrio ya se sabía que Maddalena había recibido una importante suma de dinero por una indemnización derivada de un accidente de tránsito. Para los investigadores, se trató de “un robo planificado”: la banda lo abordó tras engañarlo con la oferta de una moto en venta.
El ataque se produjo en la intersección de las calles Félix de Azara y María Montiveros, en Las Catonas. Allí, el joven de 15 años y sus dos presuntos cómplices lo interceptaron para sustraerle un teléfono Motorola G20, su billetera y 60 mil pesos en efectivo.
Durante el asalto, cuando le exigieron el dinero correspondiente al juicio, Maddalena respondió que no lo llevaba encima. En ese momento recibió un disparo de arma de fuego. Los agresores lo dejaron tendido en el suelo y escaparon.
Esa misma noche, mientras la víctima luchaba por su vida, la madre del adolescente señalado como autor del tiro fatal decidió entregarlo a las autoridades. Finalmente, Maddalena murió a causa de las heridas sufridas y los investigadores continúan la búsqueda de los otros dos implicados, que permanecen prófugos.


