Lituania confirmó el cierre temporal de su aeropuerto internacional en Vilna debido a la presencia de globos no identificados que ingresaron desde la frontera con Bielorrusia. El episodio se suma a una serie de interrupciones en su espacio aéreo registradas desde octubre, lo que ha generado preocupación en las autoridades por su reiteración.
Las autoridades lituanas indicaron que la maniobra está vinculada a operaciones de grupos dedicados al contrabando de cigarrillos hacia la Unión Europea (UE), prácticas que, según Vilna, son facilitadas por el régimen de Alexander Lukashenko. La Dirección de Aeropuertos de Lituania explicó que la suspensión de actividades se ordenó por motivos de seguridad y recordó que ya se decretaron más de diez cierres similares en los últimos meses por el sobrevuelo de globos lanzados desde territorio bielorruso. Este fenómeno afectó tanto a Vilna como a la ciudad de Kaunas. La radiotelevisión pública LRT señaló que las interrupciones provocaron pérdidas cercanas a los 800.000 euros.
El Gobierno lituano sostiene que estos globos son utilizados por redes criminales para trasladar cargamentos de tabaco hacia la UE sin pasar por controles. Según el Servicio de Guardia Fronteriza, los paquetes son elevados mediante gas y dirigidos hacia territorio lituano aprovechando condiciones climáticas favorables.
En lo que va del año, los agentes incautaron alrededor de un millón y medio de cajetillas. El jefe del organismo, Rustamas Liubajevas, indicó a LRT que también se registraron lanzamientos desde el enclave ruso de Kaliningrado.
Para Vilna, estas incursiones forman parte de una presión híbrida impulsada desde Minsk. El Gobierno recordó que en octubre cerró los dos pasos fronterizos que mantenía con Bielorrusia ante la intensificación de estos episodios. Aunque la frontera fue reabierta la semana pasada por la reducción de globos detectados, el flujo volvió a aumentar días después y obligó nuevamente al cierre del aeropuerto.
Alexander Lukashenko rechazó las acusaciones. El mandatario calificó las decisiones de Lituania como “una estafa insensata” y afirmó que Occidente impulsa una “guerra híbrida” contra Bielorrusia y Rusia. Sostuvo que las restricciones fronterizas solo crean “una nueva etapa de división con alambres de púas”.
El aumento de incidentes llevó al ministro de Asuntos Exteriores lituano, Kęstutis Budrys, a presentar ante el Parlamento un paquete de medidas para incorporar sanciones adicionales dentro del régimen comunitario. Explicó que las actuales restricciones impiden que aeronaves registradas en Bielorrusia ingresen al espacio aéreo europeo, pero permiten que aviones pertenecientes a ciudadanos bielorrusos operen con matrículas de terceros países.
“Queremos que estas limitaciones incluyan a todas las aeronaves bajo propiedad bielorrusa”, señaló Budrys a LRT. Además, adelantó que Vilna busca reforzar el control sobre importaciones de fertilizantes nitrogenados, aceite de colza, sal y otros productos considerados estratégicos para la economía bielorrusa. También propuso prohibir inversiones en zonas económicas especiales de Bielorrusia y restringir servicios que empresas europeas prestan a compañías de ese país. “El objetivo es añadir un criterio que permita sancionar actividades híbridas, algo que el marco actual de la UE no contempla”, añadió.
El cierre temporal de la frontera generó otro problema: miles de camiones quedaron atrapados en territorio bielorruso. El Ministerio de Transporte informó que más de 5.000 unidades pertenecientes a empresas lituanas permanecen retenidas en áreas designadas por Minsk, donde los conductores deben pagar una tarifa diaria para quedarse.
Los ministros Budrys y Juras Taminskas enviaron una carta a la Comisión Europea para solicitar que exija la liberación de los vehículos y su carga. “No tenemos novedades. Bielorrusia sostiene que se necesitan consultas con nuestro Ministerio de Exteriores”, dijo Budrys a la agencia BNS.
Mientras el tránsito fronterizo continúa restringido y los globos siguen irrumpiendo en el cielo lituano, el Gobierno intenta llevar el asunto al ámbito europeo. Vilna sostiene que la reiteración de estas incursiones amenaza la seguridad aérea y la operación de infraestructuras críticas, por lo que insiste en ampliar sanciones y en incorporar al marco comunitario un mecanismo que reconozca las operaciones híbridas como motivo suficiente para aplicar penalizaciones.








