La actividad económica registró en 2025 una expansión del 4,4%, de acuerdo con los datos difundidos por el Instituto Nacional de Estadística y Censos. Este martes se conoció el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) correspondiente a diciembre, que mostró una variación intermensual del 1,8%. El indicador adquiere especial relevancia para el Gobierno, que proyecta para 2026 una consolidación de la recuperación tras los primeros años marcados por el ajuste fiscal y la desaceleración inflacionaria.
Durante el último mes del año, el EMAE evidenció subas en once de los sectores analizados en comparación con diciembre de 2024. El segmento de Agricultura, ganadería, caza y silvicultura sobresalió con un incremento interanual del 32,2%, favorecido por una cosecha de trigo que alcanzó niveles récord, tanto en volumen como en rendimiento promedio. Según los datos oficiales, la producción superó en un 50% el promedio de las últimas cinco campañas.

Este rubro fue el principal impulsor del crecimiento interanual, seguido por Intermediación financiera, que avanzó 14,1%. Entre ambos sectores aportaron 2,4 puntos porcentuales al resultado global del indicador.
En sentido opuesto, cuatro sectores mostraron retrocesos en la comparación interanual. Entre ellos, Industria manufacturera registró una caída del 3,9%, mientras que Comercio mayorista, minorista y de reparaciones descendió 1,3%. En conjunto, ambas actividades restaron 0,8 puntos porcentuales al desempeño general del EMAE.
El resultado de diciembre representó una mejora respecto del mes previo, que había generado inquietud sobre el cierre del año. En noviembre, el EMAE había mostrado una contracción del 0,3% tanto en la medición mensual como en la interanual. A pesar de ello, diez de los sectores relevados habían presentado subas interanuales, destacándose Intermediación financiera (13,9%) —impulsada por el mayor volumen de operaciones bursátiles— y Agricultura, ganadería, caza y silvicultura (10,5%). Ambos aportaron en conjunto 0,94 puntos porcentuales al indicador global.
Proyecciones de privados
Las estimaciones de las consultoras privadas reflejaron diferencias en torno al desempeño de diciembre. Más allá de las variaciones, coincidieron en señalar que la magnitud de los registros plantea desafíos para la dinámica de recuperación prevista para 2026.
La consultora Analytica difundió su Índice Líder de Actividad (ILA), un indicador elaborado con datos de alta frecuencia que presenta elevada correlación con el EMAE que publica el INDEC. Según el ILA, la actividad económica creció 0,2% en diciembre, lo que derivó en un alza del 0,1% en el último trimestre y del 4,3% en el acumulado anual.
Desde la firma señalaron que, si bien el crecimiento fue moderado, estuvo sostenido por sectores puntuales, principalmente el consumo durable y la construcción. Además, remarcaron que “los determinantes del crecimiento económico cambiaron por un nuevo régimen macroeconómico”.
Entre los factores expansivos, Analytica destacó el aumento en las ventas mayoristas de vehículos a concesionarios (21,1%), la mejora en la construcción reflejada en el Índice Construya (8,0%) y un leve avance en el consumo de cemento (0,3%). También se observó un incremento del 7,2% en la demanda eléctrica de grandes usuarios, asociado a repuntes específicos en sectores intensivos en energía. En el plano fiscal, la recaudación del IVA registró un crecimiento del 0,7%.
No obstante, persistieron señales de debilidad en la industria y en los indicadores financieros. La producción automotriz mostró una baja del 9,1%, acompañada por una caída del 1,8% en los patentamientos. Asimismo, la consultora identificó una contracción en los préstamos (-0,5%), un descenso en la confianza del consumidor medida por la Universidad Torcuato Di Tella (-1,1%) y una reducción en la recaudación de la seguridad social (-1,1%). Estos datos sugieren que la mejora de la actividad aún no se traduce en una recuperación sostenida del empleo formal. Las importaciones de bienes también continuaron en baja (-2,4%), reflejando una demanda agregada todavía contenida.

Por su parte, otras mediciones privadas mostraron un desempeño diferente. El IGA-OJF elaborado por Orlando J. Ferreres & Asociados indicó que la actividad económica retrocedió 0,2% interanual en diciembre, aunque acumuló un crecimiento del 4,7% en el total de 2025. En términos desestacionalizados, el indicador reflejó una caída mensual del 0,6%.
Según el análisis de Ferreres, diciembre sumó una nueva contracción a las registradas en el cuarto trimestre, cerrando el año con una baja del 0,5% frente al tercer trimestre.
El desglose sectorial también presentó contrastes. En diciembre, el sector agropecuario mostró un crecimiento anual del 8,7%, impulsado por una cosecha de trigo cercana a niveles récord. En cambio, la industria manufacturera mantuvo una trayectoria contractiva, con una caída mensual del 1,4% y retrocesos en los meses previos. Las bajas más pronunciadas se observaron en maquinaria y equipo, plásticos y alimentos, mientras que la producción en refinerías exhibió el mayor incremento. En la comparación interanual, la industria registró una caída del 5,7% en diciembre, aunque acumuló un crecimiento del 0,6% en el año debido a la baja base de comparación de 2024.
Más allá de las diferencias en los registros de diciembre, ambas consultoras coincidieron en describir un año de evolución heterogénea. Sectores como el agro, la minería y los servicios públicos contribuyeron al crecimiento anual, mientras que la industria y algunos indicadores vinculados al consumo y al empleo continuaron mostrando fragilidad. Analytica subrayó que la recuperación fue parcial y concentrada en segmentos específicos, mientras que Ferreres advirtió sobre una desaceleración hacia el cierre del año y un mercado laboral sin cambios estructurales visibles.


