El presidente de la República Argentina, Javier Milei, manifestó públicamente su respaldo absoluto al operativo llevado adelante por Estados Unidos en Venezuela y celebró la captura de Nicolás Maduro. En ese marco, adelantó que la Argentina acompañará la postura de la administración de Donald Trump en la reunión urgente del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
En declaraciones televisivas, Milei fue categórico al afirmar su alineamiento con Washington: aseguró que apoya plenamente la iniciativa estadounidense y sostuvo que el pueblo venezolano no tenía salida posible dentro del escenario que atravesaba el país. Según expresó, la detención de Maduro representa el derrumbe de un régimen autoritario.
Para el mandatario argentino, la situación marca “la caída de un dictador” que, según afirmó, manipuló procesos electorales y desconoció una derrota contundente en los comicios más recientes para mantenerse en el poder. En ese sentido, insistió en que Estados Unidos actuó porque considera a Maduro un narcoterrorista con una extensa red de relaciones políticas y operativas.
Milei reiteró su visión sobre el rol de Washington y señaló que la operación se explica por los presuntos vínculos del líder chavista con sectores del socialismo internacional, incluyendo conexiones con partidos europeos, interferencias electorales en distintos países de la región y lazos con gobiernos latinoamericanos.
En paralelo, el presidente destacó que el Gobierno argentino ya trabaja activamente para lograr la liberación del gendarme Nahuel Gallo, secuestrado en Venezuela. Indicó que se están intensificando los esfuerzos diplomáticos para garantizar su regreso con vida y consideró que un eventual cambio de régimen podría facilitar esa gestión.
En su análisis, Milei afirmó que Maduro se financia a través del narcotráfico, en particular mediante el denominado Cartel de los Soles, y sostuvo que esta situación deja al régimen en una posición de extrema debilidad. Por ese motivo, consideró que Edmundo González Urrutia debería asumir la presidencia, al definirlo como el legítimo mandatario venezolano.
El jefe de Estado argentino profundizó sus acusaciones al señalar que el líder chavista cuenta con diversas estrategias de infiltración y alianzas internacionales. Mencionó supuestos vínculos con organizaciones políticas, ONG de orientación progresista, gobiernos y grupos armados, además de conexiones con Irán, Hezbollah y Hamas, y apoyo logístico y financiero a organizaciones guerrilleras en Colombia.
Asimismo, Milei sostuvo que Maduro habría participado en maniobras de lavado de dinero a gran escala y comparó su rol con el que tuvo Cuba en la década del setenta, al que acusó de exportar ideología y violencia a toda la región.
Para el presidente argentino, la captura de Maduro constituye “una excelente noticia para el mundo libre”. En ese contexto, recordó el sufrimiento de millones de venezolanos que se vieron obligados a emigrar, así como las condiciones de pobreza, violencia, persecución y tortura que, según describió, impuso el régimen.
Milei también definió al chavismo como una “franquicia” que se expandió por América Latina, contaminando al continente no solo con ideas contrarias a la libertad, sino también con mayores niveles de violencia. Incluso aseguró haber sido víctima directa de ese entramado durante la campaña presidencial de 2023, al denunciar interferencias y ataques en su contra.
En relación a las críticas expresadas por otros presidentes de la región, como Luiz Inácio Lula da Silva y Gustavo Petro, Milei cuestionó duramente a los gobiernos de izquierda y afirmó que, a su juicio, el socialismo está dispuesto a avalar dictaduras y terrorismo cuando se trata de aliados ideológicos.
Finalmente, el mandatario confirmó su cercanía con la dirigente opositora venezolana María Corina Machado, reciente ganadora del Premio Nobel de la Paz, aunque aclaró que aún no pudo comunicarse con ella ni con González Urrutia debido a la complejidad del momento. En ese marco, también consideró que otros referentes del chavismo, como Diosdado Cabello, deberían enfrentar un destino similar al de Maduro.


