El presidente argentino Javier Milei encabezó una extensa exposición en la Bolsa de Comercio de Córdoba luego de completar una agenda internacional que incluyó visitas a Estados Unidos, Chile y España. Durante su intervención, que se extendió por casi una hora y media, ratificó su diagnóstico económico y volvió a pronosticar que la inflación podría comenzar con cero en agosto, al tiempo que reafirmó la continuidad del rumbo de su gestión.
En el evento estuvo acompañado por su jefe de Gabinete, Manuel Adorni, además de Karina Milei y Martín Menem. En la primera fila también se ubicaron referentes del oficialismo y aliados políticos. A lo largo de su presentación, el mandatario evitó referirse a las polémicas recientes que involucraron a miembros de su equipo.
Desde el inicio de su discurso, Milei centró su exposición en la situación económica actual y en las perspectivas del país. “¿La inflación es alta? Sí, claro, pero cuando vinimos era del 1,5% diario. Venimos desde el infierno”, afirmó. Luego reiteró su pronóstico: “Para agosto, la inflación debería empezar con cero”.
El jefe de Estado remarcó que su administración mantiene el superávit fiscal y sostuvo que ese equilibrio continuará mientras permanezca en el poder. “Llevamos más de dos años de gestión y el superávit fiscal sigue en pie, y así será mientras esté en el sillón de Rivadavia”, subrayó.

Por su parte, el ministro de Economía, Luis Caputo, celebró en redes sociales que “en febrero, el sector público nacional volvió a registrar superávit financiero”. Además, anticipó que la aprobación de iniciativas como la ley de Presunción de Inocencia Fiscal y la Reforma Laboral “contribuirán a la formalización de la economía”, algo que, según indicó, junto al crecimiento económico y el control del gasto público permitirá continuar reduciendo impuestos.
Durante su exposición, Milei insistió en su idea de entender a la Argentina como un “modelo de negocios”. “Si hay inversión, hay crecimiento, más productividad y más empleo. Si estamos en condiciones de crear valor, vamos a estar en condiciones de crecer”, señaló.
A lo largo de su intervención, el presidente también hizo referencia a teorías económicas y aseguró que su gestión consiguió avances inéditos. “Nadie logró lo que nosotros logramos”, dijo, al destacar la mejora del país en rankings internacionales de libertad económica. “Tan mal no nos está yendo, desde que llegamos mejoramos 40 puestos”, agregó.
En otro tramo de su discurso, describió el escenario que, según su visión, heredó su gobierno y lo comparó con otros países de la región. “Íbamos camino a Cuba con escala en Venezuela. Afortunadamente, la gente decidió apoyar un programa liberal; hemos decidido torcer esta historia de decadencia”, sostuvo.
Además, afirmó que “tarde o temprano vamos a derrotar la inflación” y proyectó que el riesgo país “se va a desmoronar”. De acuerdo con su análisis, con las tasas actuales “Argentina puede crecer 4% o 5%”.
En la mesa principal del evento se ubicaron dirigentes y funcionarios, entre ellos el diputado Gabriel Bornoroni, el vocero presidencial Manuel Adorni, Karina Milei, el titular de la Bolsa de Comercio Manuel Tagle y el economista Guido Sandleris, entre otros asistentes.

En el plano político, Milei dirigió fuertes críticas al kirchnerismo y a distintos sectores de la oposición. “Estamos trabajando fuertemente para sacar al kirchnerismo de la historia de una vez por todas”, declaró. También acusó a los kirchneristas de ser “personas dispuestas a romper todo con tal de verlos mal a ustedes porque ellos no están en el poder”.
Durante el discurso lanzó además una ironía dirigida a Máximo Kirchner, aunque sin nombrarlo de manera explícita: “No sé si odia más bañarse o trabajar”.
El mandatario también dedicó varios tramos de su intervención a cuestionar a dirigentes opositores y referentes sociales. Sobre quienes lo critican, afirmó que se trata de “una horda de vagos que solo saben hacer buenos argumentos para tocar la sensibilidad de los seres humanos y seguir viviéndolos como parásitos que son”. En ese contexto, sostuvo que el gobierno tiene la misión de “dar la batalla cultural de lleno”.
En materia económica, defendió la reducción de impuestos y aseguró que, si logra sostener la tendencia actual y es reelecto, podría “devolverle a los argentinos US$500.000 millones”. En la misma línea, reiteró el pedido del ministro Caputo para que los ciudadanos “saquen los dólares del colchón y los vuelquen al sistema financiero”, con el objetivo de impulsar la actividad económica.
Milei también se refirió a la apertura comercial y cuestionó los modelos proteccionistas. “Conforme al ingreso que tenemos deberíamos tener un coeficiente de apertura del 93%, es del 28%. El Banco Mundial releva 179 países, estamos 178. Basta del verso de la protección”, expresó. Según explicó, abrir la economía también permitiría reducir la corrupción y ampliar la libertad de elección de los ciudadanos.
“Cuando abro la economía también bajo la corrupción; lo que estoy haciendo es darle libertad de elegir, que puedan disponer de sus ingresos”, sostuvo. Y añadió que la apertura económica “no solo es más rendidora en términos de utilitarismo político porque son más los que ganan que los que pierden, sino que además es justa y eso es lo que va a traer prosperidad”.
Durante su exposición, el presidente también defendió los valores judeocristianos y el derecho a la propiedad privada. Citó la Biblia al señalar: “Ganarás el pan con el sudor de tu frente”, y añadió: “Los liberales sabemos que es con el sudor propio; los zurdos creen que es con el sudor ajeno”.
Al referirse al concepto de justicia social, expresó una crítica directa: “La justicia social es tratar con desigualdad a las personas. Puedo hacer algo profundamente inmoral: le saco 400 al que tiene 500 y se los doy a los que tienen cero. Políticamente puede ser brillante, pero moralmente está mal. La justicia social es injusta, ineficiente y violenta”.
En ese marco, responsabilizó al socialismo de haber “asesinado a 150 millones de personas” y afirmó que su gobierno busca enseñar a “pescar” en lugar de “regalar el pescado”. “No queremos esclavos, queremos ciudadanos libres”, concluyó.
El acto contó con la presencia de diputados nacionales de La Libertad Avanza encabezados por Gabriel Bornoroni, así como de senadores como Luis Juez y Carmen Álvarez Rivero. También asistieron dirigentes que analizan competir por la gobernación provincial.
Durante el evento, Milei destacó la relevancia de Córdoba dentro de su proyecto político nacional y recordó su participación en recientes actividades populares realizadas en la provincia.
Tras finalizar su disertación, el presidente no realizó otras actividades en la ciudad y regresó directamente a Buenos Aires. La presencia conjunta de Manuel Adorni junto al mandatario fue interpretada como una señal de respaldo político, en medio de las polémicas recientes vinculadas a viajes y gastos oficiales.


