La inflación de febrero fue del 2,9%, de acuerdo con el último informe difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec). El dato replicó el mismo nivel que se había registrado en enero y llevó la variación interanual al 33,1%, mientras que en los primeros meses de 2026 el incremento acumulado alcanzó 5,9%.
El Gobierno, encabezado por el presidente Javier Milei, espera que el indicador comience a mostrar una baja sostenida luego de marzo y que entre julio y agosto el índice mensual pueda acercarse a cero.
La publicación del Indec era seguida de cerca tanto por el mercado como por el Ejecutivo, ya que el resultado funciona como referencia para las discusiones sobre precios, salarios y contratos en el comienzo del año. Antes de conocerse el dato oficial, las proyecciones de consultoras privadas ya anticipaban que el Índice de Precios al Consumidor (IPC) no tendría cambios significativos respecto al mes anterior y se ubicaría entre 2,8% y 3%.
Entre esas estimaciones, una de las más optimistas era la de Analytica, que proyectaba una inflación de 2,8% para febrero, lo que hubiera representado una leve desaceleración de 0,1 puntos porcentuales frente a enero. En el otro extremo, la consultora Eco Go calculaba un rango de entre 2,9% y 3%, lo que implicaba una ligera aceleración respecto del mes previo. En una línea similar se ubicaba C&T, que estimaba un resultado cercano al 2,9%.
En los días previos al dato nacional, el indicador de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires había generado expectativas de una desaceleración. Según el informe difundido por la Dirección General de Estadística y Censos porteña, la inflación en el distrito fue de 2,6% en febrero, es decir 0,5 puntos porcentuales menos que en enero.
Dentro de ese índice, los rubros con mayor incidencia fueron Alimentos y bebidas no alcohólicas, que aportaron 5,76 puntos porcentuales al nivel general, y Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con 5,34 puntos. También tuvo peso el rubro Transporte, que sumó 2,95 puntos porcentuales impulsado por los ajustes en las tarifas de colectivos y subtes.
Detrás del IPC nacional también aparecen cuestionamientos vinculados a la decisión que tomó el Gobierno a comienzos de año de no modificar la fórmula de cálculo de la inflación. Esa actualización implicaba reemplazar la canasta de consumo de 2004 por la correspondiente a 2017/2018, lo que otorgaría mayor peso a los servicios frente a los bienes en un contexto de cambios en el esquema de subsidios.
Desde el Ejecutivo argumentaron que la modificación se aplicará cuando la desaceleración de los precios esté consolidada, algo que estiman podría ocurrir entre julio y agosto.
“El cambio debía realizarse una vez terminado el proceso de desinflación”, sostuvo el ministro de Economía, Luis Caputo. El funcionario también explicó que existieron diferencias respecto al momento adecuado para implementar la actualización. “Marco (Lavagna) consideraba que para enero eso ya podía estar”, señaló.
Por su parte, el presidente Milei reiteró que el índice retomará su tendencia descendente después del primer trimestre. Sin embargo, analistas privados advierten que las presiones inflacionarias todavía persisten.
Cómo sigue la inflación
Las expectativas del mercado también se reflejan en el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) elaborado por el Banco Central de la República Argentina (BCRA). El último informe mostró que los analistas y consultoras ajustaron al alza sus estimaciones para febrero, al proyectar una inflación de 2,7%, es decir 0,6 puntos porcentuales más que lo previsto en la encuesta anterior.
Para marzo, las previsiones también fueron corregidas: ahora se espera que la inflación ronde el 2,5%, cuando antes se calculaba un 2,2%.
Milei sostuvo en una entrevista que la desaceleración comenzará luego de marzo y que el índice mensual podría comenzar “con cero” entre junio y agosto. Las estimaciones privadas, en cambio, prevén que el IPC sea de 1,7% en junio y de 1,5% en agosto. En el balance anual, el consenso de las consultoras proyecta una inflación de 26,1% para todo 2026.
Desde la consultora Equilibra señalaron que “lo más probable es que la inflación de marzo arranque con 3”. Según su relevamiento, durante la primera semana del mes los precios subieron 1,7%, lo que representa 0,4 puntos porcentuales más que en la primera semana de febrero.
El informe detalla que los precios regulados aumentaron 2,5%, impulsados principalmente por el transporte público y las tarifas energéticas. Además, indicaron que todavía no se observa un impacto del contexto internacional en el precio de la nafta local.
Otra de las novedades fue el comportamiento de la inflación núcleo, que trepó 1,8%, impulsada por subas en Educación y Carnes, que aportaron 0,4 y 0,3 puntos porcentuales, respectivamente. En contraste, los precios estacionales mostraron una caída del 0,7%, debido a la estabilidad en el rubro indumentaria y a bajas en frutas y verduras.
Una lectura algo más favorable surgió del análisis de Analytica, que en la primera semana de marzo registró una suba semanal de 0,4% en alimentos y bebidas en el Gran Buenos Aires. En las últimas cuatro semanas, ese rubro acumuló un aumento promedio de 2,7%, con una proyección cercana al 2,8% para marzo.
Entre los incrementos más marcados del comienzo del mes, la consultora destacó el alza en Pescados y mariscos, que subieron 7%, seguidos por Carnes y derivados, con 4,9%, un rubro que desde hace meses presiona sobre el IPC.
En contraste, los precios de verduras y de panes y cereales mostraron subas más moderadas, del 0,9% y 0,7%, respectivamente.
De todos modos, todavía resta conocer cuál será el impacto del aumento internacional del precio del petróleo en el marco del conflicto en Medio Oriente y cómo ese ajuste podría trasladarse a los surtidores y al resto de la economía.


