El Fiat Siena de José Omar Rendón Ramírez quedó bajo custodia policial tras ser localizado en las últimas horas en una zona rural de Ricardone. El vehículo, que era utilizado por el chofer de aplicación colombiano asesinado, apareció sin las patentes y fue secuestrado para la realización de peritajes por disposición del Ministerio Público de la Acusación.
El hallazgo del automóvil se produjo luego de que se confirmara la muerte de Rendón Ramírez, de 65 años, quien había sido intensamente buscado desde el 26 de marzo. Su desaparición había generado un amplio operativo policial que culminó con el hallazgo de su cuerpo sin vida en un descampado de Roldán.
La investigación dio un giro clave tras la detención de Agustina E., quien, al ser arrestada en la comisaría 7ª, se quebró y aportó datos que permitieron ubicar el cadáver. En paralelo, la policía había detenido previamente a Ezequiel R., luego de un allanamiento en su vivienda ubicada en Echeverría al 100, al que se llegó gracias a la geolocalización del teléfono de la víctima.
Durante ese procedimiento, los peritos utilizaron luminol —un reactivo que permite detectar rastros de sangre— y confirmaron la presencia de material hemático en el domicilio. Además, secuestraron prendas con manchas, varios teléfonos celulares —ninguno perteneciente a Rendón—, un martillo y un matafuegos que fue identificado como parte del Fiat Siena del conductor.
El cuerpo de la víctima fue encontrado en estado de putrefacción en una zona rural de Roldán, lo que complejiza las tareas forenses para determinar con precisión las circunstancias del crimen.

En el exterior de la vivienda allanada también fue encontrado un Chevrolet Astra perteneciente a Ezequiel R. Allí, las pericias con luminol detectaron dos gotas de sangre que podrían corresponder a la víctima. Todos los elementos incautados quedaron bajo análisis en el marco de la causa, que es supervisada por el fiscal Carlos Ortigoza.
Según la hipótesis principal, el caso podría encuadrarse como un homicidio criminis causa, es decir, un asesinato cometido con el objetivo de ocultar otro delito, en este caso un robo.
En esa línea, el fiscal también investiga el vínculo entre Agustina E. y Rendón Ramírez, ya que los primeros indicios sugieren que se conocían o al menos habían coincidido en un viaje realizado a través de una aplicación de transporte.
La secuencia se inició el jueves 26 de marzo, cuando familiares y allegados denunciaron la desaparición del conductor. A partir de ese momento, se desplegó un operativo que incluyó a la Policía de Investigaciones y a la Unidad Regional XVII, con rastrillajes en distintas zonas del departamento San Lorenzo y la difusión de un flyer con los datos del hombre y su vehículo.

Los procedimientos incluyeron allanamientos y la detención de dos personas, en paralelo con las tareas para reconstruir los momentos previos al crimen. En ese contexto, el hallazgo del auto resultó un elemento clave para avanzar en la causa.
El cuerpo fue trasladado al Instituto Médico Legal para la realización de la autopsia, mientras que equipos de la División Científica Forense Rosario y del Departamento Criminalístico Región 2 trabajaron en la preservación de la escena y en la recolección de pruebas en el área rural donde fue encontrado.
Los investigadores continúan analizando los elementos secuestrados y profundizando en los posibles vínculos entre los involucrados, sin descartar nuevas detenciones en el corto plazo.
La causa, que está en manos de la fiscalía del MPA, se centra ahora en establecer las responsabilidades de los detenidos y esclarecer el móvil del homicidio, mientras el entorno de la víctima sigue de cerca cada avance de la investigación.


