Efectivos de la Gendarmería Nacional Argentina encontraron casi media tonelada de cocaína en una camioneta abandonada luego de una persecución en la provincia de Santa Fe. El procedimiento dejó un detalle llamativo: los ladrillos de droga estaban marcados con la figura de un cebú, un animal considerado sagrado en distintas culturas, según indicaron fuentes del caso.
El uso de este tipo de símbolos sorprendió a los investigadores. En el mundo del narcotráfico, estas marcas responden a códigos internos que permiten identificar la procedencia del cargamento, la calidad de la sustancia y la organización responsable de su envío.
El operativo comenzó cuando personal de la Sección Seguridad Vial “San Justo” de la fuerza detectó, en inmediaciones de la localidad de Elisa, una camioneta Volkswagen Amarok que, al advertir la presencia de un control policial sobre la Ruta Provincial N° 4, frenó bruscamente y giró en sentido contrario para escapar a gran velocidad.
Ante esa maniobra, los gendarmes iniciaron un seguimiento controlado que se extendió durante aproximadamente 30 kilómetros, hasta llegar a la localidad de San Cristóbal. Allí hallaron el vehículo abandonado, con el motor aún encendido y sin ocupantes.
Con autorización de la Unidad Fiscal de Rafaela y en presencia de testigos, los uniformados inspeccionaron la caja de la camioneta. En el interior encontraron 14 bolsas tipo arpillera. Dentro de ellas había 418 paquetes rectangulares, todos con la imagen del cebú estampada.
Tras realizar la prueba de campo Narcotest, se confirmó que el contenido era cocaína. El peso total del cargamento ascendió a 456 kilos con 200 gramos.
El cebú es una especie bovina originaria del sur de Asia, reconocida por su resistencia y capacidad de adaptación a climas cálidos. En el universo narco, este tipo de figuras cumple un rol simbólico y operativo: los sellos funcionan como una “firma” que permite identificar la pureza de la droga, el grupo criminal responsable y la ruta del envío, además de reducir el riesgo de robos o adulteraciones durante el traslado.
Entre otros emblemas utilizados por organizaciones criminales figuran el delfín —vinculado al jefe narco preso Delfín Castedo—, el águila detectada en el operativo “Ave Rapaz” y hasta un caballo presente en ladrillos asociados a la mafia italiana.
El magistrado interviniente ordenó el secuestro tanto de la droga como del vehículo, en el marco de una causa por infracción a la Ley 23.737 de estupefacientes.
La investigación quedó ahora enfocada en establecer el origen y el destino del cargamento, así como en determinar posibles conexiones con redes criminales transnacionales.


