La minera Ganfeng Lithium Latinoamérica presentó oficialmente su solicitud de adhesión al Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) con el objetivo de desarrollar el proyecto de litio Pozuelos – Pastos Grandes. La iniciativa está liderada por su subsidiaria Lithea Inc. y cuenta con la participación de su socio estratégico Lithium Argentina.
La inversión total estimada asciende a USD 3.000 millones, que se ejecutará en tres etapas. El proyecto se extiende por las cuencas del Salar de Pastos Grandes y del Salar de Pozuelos y se espera que, una vez en plena operación, alcance una producción anual superior a las 150.000 toneladas.
Según la empresa, Pozuelos – Pastos Grandes se consolidará como el emprendimiento de mayor producción de litio en Argentina y la región, posicionándose además como uno de los proyectos más relevantes a nivel global. La vida útil del proyecto será de 25 años, con un período de puesta en marcha de 3 años.

La primera fase del proyecto ya cuenta con la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) aprobada. El desarrollo incorporará un proceso tecnológico híbrido que combina evaporación y extracción directa de litio (DLE). Además, la compañía de capitales chinos inauguró un centro regional en Salta para coordinar sus operaciones en Latinoamérica.
El ingreso al RIGI se produce tras el rechazo de Ganfeng al programa de incentivos para el proyecto Mariana en Salta, que contaba con una inversión de USD 273 millones. En julio de 2025, el ministro de Economía, Luis Caputo, explicó que dicho proyecto no cumplía con los requisitos del régimen, entre ellos las inversiones mínimas obligatorias para los dos años siguientes.

El sector minero argentino es uno de los que más capitales está atrayendo a partir del RIGI. Recientemente, el Comité Evaluador aprobó dos nuevos proyectos mineros que sumarán inversiones por USD 1.140 millones. Uno de ellos contempla la ampliación de la mina de oro Veladero con un desembolso de USD 380 millones, y el otro, denominado Diablillos, un proyecto de nueva mina de oro y plata con una inversión de USD 760 millones.
También obtuvo aprobación el proyecto Gualcamayo, en San Juan, con una inversión de USD 665 millones. Por otro lado, el canciller Pablo Quirno anunció recientemente inversiones por USD 14.000 millones en dos proyectos de cobre de gran escala impulsados por Glencore en El Pachón (San Juan) y Mara (Catamarca).
La minera Vicuña, formada por la australiana BHP y la canadiense Lundin Mining, proyecta invertir USD 18.000 millones durante la próxima década en los proyectos Josemaría y Filo del Sol, ambos en San Juan.

En paralelo, la calificadora Moody’s publicó un informe en el que prevé un incremento del 700% en las exportaciones mineras argentinas para 2035, alcanzando los USD 40.000 millones. La agencia destaca que Argentina está dejando atrás su reputación de alto riesgo, consolidándose como un destino competitivo para la minería a gran escala. En litio, se identificaron 14 proyectos que representan más de USD 8.000 millones en inversión, con una producción que podría multiplicarse por 15 respecto a 2022.
El informe también resalta que los primeros avances en litio abren la puerta a proyectos de cobre a largo plazo, que podrían transformar la economía minera del país. Aunque la producción significativa de cobre no se espera antes de 2030, el potencial del sector es elevado. Los ocho proyectos de cobre que superaron la fase de exploración podrían atraer cerca de USD 44.000 millones en inversiones y generar una producción anual estimada de 1,2 millones de toneladas, o 2,2 millones de toneladas equivalentes incluyendo subproductos.
Según Moody’s, el desarrollo minero contribuirá a la creación de empleo y al fortalecimiento de la balanza de pagos, aunque persisten riesgos asociados a la volatilidad de los precios de los commodities y la incertidumbre política.


