Un hombre de 48 años quedó detenido en La Plata luego de presentarse en una dependencia policial y admitir que había asesinado a su pareja. A partir de su declaración, los efectivos se dirigieron hasta una vivienda del barrio Hipódromo, donde encontraron el cuerpo de la mujer, que presentaba signos compatibles con una asfixia.
El acusado fue identificado como José Martín Burgos, quien durante la tarde del jueves se presentó en la Comisaría Segunda de La Plata. Allí declaró ante los policías que había matado a su pareja, Gabriela Patricia Martínez, de 39 años, y señaló que el crimen había ocurrido el lunes anterior.
De acuerdo con la declaración brindada por Burgos, después del ataque abandonó la vivienda junto al hijo que tenía con Martínez, un niño de apenas un año. El hombre aseguró que posteriormente viajó hacia la provincia de Jujuy, donde dejó al menor al cuidado de familiares.
Luego, según su propio relato, después del mediodía del miércoles abordó un micro en San Salvador de Jujuy con destino a la terminal de Retiro. Tras regresar a la zona de La Plata, tomó la decisión de presentarse ante la Policía y entregarse.
A partir de esa declaración, los efectivos se trasladaron hasta la propiedad donde Burgos convivía con Martínez, ubicada en calle 39 entre 121 y 122, en el barrio Hipódromo. Dentro del domicilio encontraron el cuerpo de la mujer.
Los policías observaron que la víctima presentaba signos de asfixia, por lo que se inició una investigación para determinar las circunstancias en las que se produjo el crimen.
La causa quedó a cargo de la fiscal Eugenia Di Lorenzo, titular de la Unidad Funcional de Instrucción Nº17 de La Plata, quien dispuso el arresto de Burgos y avanzó con las primeras medidas de investigación.

La fiscal se trasladó hasta la vivienda junto con integrantes de Policía Científica, que llevaron adelante las pericias correspondientes dentro del inmueble. Los especialistas trabajaron sobre la escena para recolectar elementos que permitieran reconstruir lo sucedido.
Si bien el acusado manifestó que el asesinato había ocurrido el lunes, esa versión debía ser contrastada con los resultados de la investigación. En ese sentido, la autopsia tendría como objetivo establecer el momento aproximado de la muerte y determinar de manera precisa la causa del fallecimiento.
Otro de los datos que surgieron durante las primeras horas de la investigación estuvo relacionado con la situación personal de Burgos. El hombre tenía registrado su domicilio principal en Río Grande, Tierra del Fuego, y contaba con antecedentes laborales en actividades vinculadas con el sector industrial, los servicios eventuales y el alquiler de maquinaria y equipos.
Por el momento, no se había informado cuál fue exactamente la localidad de Jujuy a la que Burgos viajó después del crimen. Tampoco se había precisado públicamente cuál era la situación del hijo de un año que había quedado al cuidado de familiares.
Mientras avanzaban las actuaciones judiciales, desde la Comisaría de la Mujer y la Familia se notificó a los familiares de Martínez sobre lo ocurrido y se les brindó asistencia inicial.
Finalmente, uno de los elementos que llamó la atención de los investigadores fue que no figuraban intervenciones policiales previas relacionadas con la pareja. Es decir, hasta el momento del crimen no constaban en los registros oficiales antecedentes de denuncias o actuaciones policiales vinculadas con Martínez y Burgos.
