La Policía detuvo a Pablo Ezequiel Gómez, el hombre acusado por el femicidio de Camila Iglesias en la ciudad de Cruz del Eje, provincia de Córdoba. Luego de su captura, la Justicia avanzó con la imputación en su contra.
El procedimiento se concretó durante un allanamiento realizado en un inmueble ubicado en San Nicolás, Malagueño, donde intervinieron efectivos pertenecientes a la Dirección General de Investigaciones Criminales.

Tras la detención, la Fiscalía de Instrucción de Cruz del Eje imputó formalmente a Gómez por el delito de homicidio calificado por femicidio. La acusación estuvo vinculada con el crimen de Camila Iglesias, su expareja, quien tenía 24 años.
Una vez realizada la audiencia imputativa, el acusado fue trasladado a la cárcel de Cruz del Eje, donde quedó alojado a disposición de la Justicia mientras continuó la investigación.
Cómo comenzó la investigación por el femicidio de Camila Iglesias
La causa comenzó a partir de una denuncia presentada por la hermana de Camila el 15 de octubre de 2026. La mujer explicó ante las autoridades que el último contacto que mantuvo con la joven se produjo el 2 de octubre.
Según su relato, varios días después de aquella última comunicación recibió mensajes extraños enviados por Gómez, una situación que incrementó la preocupación por el paradero de Camila y derivó en la intervención de la Justicia.

Horas después de presentada la denuncia, la Fiscalía de Instrucción de Cruz del Eje confirmó un estremecedor hallazgo durante un procedimiento realizado en la ciudad.
Los investigadores llevaron adelante un allanamiento en una vivienda del barrio Los Altos, donde localizaron una heladera que contenía restos humanos cubiertos con una sustancia que, según las primeras estimaciones, sería cal hidratada.
A partir de las distintas averiguaciones desarrolladas en el marco del expediente, los investigadores también detectaron antecedentes de conflictos y situaciones de violencia dentro de la pareja.
Además, familiares de Pablo Ezequiel Gómez declararon que el acusado les habría manifestado que “se había mandado una cagada”. De acuerdo con esos testimonios, también expresó que no quería terminar en la cárcel y que tenía intenciones de quitarse la vida.
Con la posterior captura de Gómez, la Justicia avanzó con la imputación por homicidio calificado por femicidio y dispuso su traslado al establecimiento penitenciario de Cruz del Eje, mientras la investigación continuó para determinar todas las circunstancias que rodearon el crimen de Camila Iglesias.
