Estudiantes de Río Cuarto le ganó la final a Deportivo Madryn y logró un histórico ascenso a la Liga Profesional. Con un resultado global de 3-1, el equipo cordobés disputará nuevamente en la máxima categoría del fútbol argentino. Hace 40 años había jugado tres campeonatos Nacionales.
El local salió con intensidad desde el inicio, decidido a presionar y a buscar el arco rival. Aunque rondó el área de Brian Olivera en más de una ocasión, no generó peligro claro. La fricción y el juego físico dominaron los primeros minutos.
La primera llegada clara fue para Estudiantes, a los 21: una buena secuencia ofensiva derivó en un potente cabezazo de Javier Ferreira que obligó a Yair Bonnín a una atajada brillante sobre su palo derecho. Esa intervención sostuvo el cero del Aurinegro.
El dominio siguió siendo de los cordobeses, firmes en la mitad de la cancha y dueños del ritmo del partido. Deportivo Madryn insistió con envíos largos a sus delanteros, que perdieron la mayoría de los duelos contra el defensor Gonzalo Maffini.
La primera situación clara del local llegó a los 33 minutos. Nazareno Solís envió un centro desde la izquierda para Diego Crego, cuyo cabezazo se fue por arriba del travesaño. Antes del cierre del primer tiempo, Bonnín se transformó en una de las figuras, con tres atajadas clave que mantuvieron con vida a su equipo. Además, Federico Recalde salvó en la línea un remate de Agustín Fontana.
El complemento mantuvo la intensidad inicial. La necesidad de Deportivo Madryn creció con el correr de los minutos y Brian Olivera respondió con solvencia ante un intento de Juan Galeano.
Tras un pasaje vibrante, con ataques repartidos, llegó el gol que encendió la serie: un centro de Galeano desde la derecha encontró la tijera perfecta de Luis Silba para el 1-0 parcial. Ese tanto redujo la diferencia en el global y encendió la ilusión local.
A partir de allí, el equipo de Leandro Gracián empujó contra el arco de Estudiantes. La temperatura emocional aumentó y el cuadro cordobés buscó resistir y salir rápido de contra. A los 34 minutos, Fontana tuvo una ocasión inmejorable: mano a mano con Bonnín, definió por encima del travesaño.
Instantes después, Recalde cometió infracción sobre Agustín Morales y vio la segunda amarilla. Deportivo Madryn quedó con diez jugadores. Y, en la jugada siguiente, Estudiantes encontró el empate: Morales se hizo espacio dentro del área y definió con un remate que venció a Bonnín. Ese 1-1 selló la historia. En el final se produjeron incidentes entre el público y la policía.
Estudiantes de Río Cuarto concretó así su esperado regreso a la Primera División tras 40 años, tras aquellas participaciones entre 1983 y 1985. Accedió al reducido como segundo de la Zona B y en su camino dejó a Patronato (2-1), Gimnasia y Tiro de Salta (2-0) y Estudiantes de Buenos Aires por ventaja deportiva (1-1).
Deportivo Madryn, por su parte, volvió a rozar el ascenso, ya que venía de perder la final frente a Gimnasia de Mendoza en cancha de Platense y sigue sin haber jugado nunca en la máxima categoría del fútbol argentino.








