Este domingo 1.º de febrero de 2026, Costa Rica celebra una de las elecciones nacionales más competitivas y fragmentadas de su historia reciente. Con veinte candidaturas presidenciales en carrera y un electorado donde cerca del 28 % se declara indeciso, el resultado aparece abierto y con altas probabilidades de definirse en una segunda vuelta, prevista para el 5 de abril, si ningún postulante supera el 40 % de los votos válidos.
Según los últimos datos del Centro de Investigación y Estudios Políticos (CIEP) de la Universidad de Costa Rica, difundidos el 28 de enero, la contienda no solo definirá al próximo presidente de la República, sino también el rumbo de las políticas públicas, la relación entre el Poder Ejecutivo y la Asamblea Legislativa y el perfil institucional del país para el período 2026 – 2030.
Los principales candidatos a la presidencia
De los veinte aspirantes inscriptos, cinco concentran las mayores posibilidades de acceder al balotaje.
Laura Fernández Delgado, de 39 años, lidera las encuestas al frente del Partido Pueblo Soberano (PPSO), fuerza de derecha asociada al actual mandatario Rodrigo Chaves. Licenciada en Ciencias Políticas y especializada en Políticas Públicas por la Universidad de Costa Rica, se desempeñó como ministra en dos carteras durante la gestión vigente. Su campaña apuesta a una definición en primera vuelta bajo la consigna de garantizar la continuidad del actual proyecto político. Entre sus propuestas se destacan la venta de activos estatales —como el Banco de Costa Rica—, la construcción de un tren eléctrico metropolitano y la edificación de una prisión de máxima seguridad inspirada en modelos regionales. Fernández también busca una mayoría calificada en la Asamblea Legislativa que le permita avanzar con reformas estructurales, aunque sectores opositores la acusan de impulsar un modelo con rasgos autoritarios.
En segundo lugar aparece Álvaro Ramos Chaves, economista de 42 años y candidato del Partido Liberación Nacional (PLN). Doctorado en Economía por la Universidad de California en Berkeley, fue expresidente de la Caja Costarricense de Seguro Social y viceministro de Hacienda. Su plataforma se centra en el fortalecimiento de la clase media, la reforma del sistema educativo como herramienta contra el narcotráfico y la defensa del equilibrio institucional. Ramos marca distancia de las propuestas que, según advierte, concentran el poder y ponen en riesgo la libertad de expresión y la institucionalidad democrática.
Otra figura destacada es Claudia Dobles Camargo, arquitecta de 45 años y ex primera dama entre 2018 y 2022. Encabeza la Coalición Agenda Ciudadana, integrada por el PAC y Agenda Democrática Nacional. Dobles propone reposicionar a Costa Rica como referente regional en democracia, paz y desarrollo sostenible. Participó en el diseño del Plan Nacional de Descarbonización y en proyectos de modernización del transporte público. Su estrategia contra el crimen combina operativos policiales de gran escala con inversión educativa y comunitaria, respaldada por una sólida formación académica en el MIT y la Universidad de Harvard.
El candidato más joven es Ariel Robles Barrantes, del Frente Amplio, quien busca capitalizar el voto indeciso con una propuesta de transformación social y ampliación del rol del Estado. Según encuestas recientes del IDESPO y el CIEP, su intención de voto oscila entre el 3,5 % y el 4 %. Su campaña se articula bajo el lema “Justicia, solidaridad y desarrollo: un país para su gente” y pone el acento en derechos sociales, igualdad de género y justicia social. Entre sus iniciativas se destaca la postulación de Costa Rica como sede de los Gay Games 2030.
Completa el grupo de los principales aspirantes José Miguel Aguilar Berrocal, del partido Avanza, quien experimentó un crecimiento sostenido en redes sociales durante las últimas semanas. De acuerdo con el Reporte 32, es el único candidato entre los principales ocho con predominio de menciones positivas en plataformas digitales. Tras una actividad organizada por el Tribunal Supremo de Elecciones (TSE), incrementó de manera exponencial su cantidad de seguidores en Instagram, Facebook, TikTok y X. Aguilar se muestra cauto respecto a las encuestas y llama a mantener el esfuerzo de campaña hasta el cierre de la jornada electoral.
El resto de las candidaturas

El escenario electoral se completa con una amplia diversidad de perfiles y partidos. El PUSC postula al economista Juan Carlos Hidalgo Bogantes; Nueva República lleva a Fabricio Alvarado Muñoz; el Liberal Progresista presenta a Eliécer Feinzaig Mintz. También compiten Natalia Díaz Quintana (Unidos Podemos), Fernando Zamora Castellanos (Nueva Generación), Ana Virginia Calzada Miranda (Centro Democrático y Social), Luz Mary Alpízar Loaiza (Progreso Social Democrático) y David Hernández Brenes (De la Clase Trabajadora), entre otros. La nómina total alcanza a veinte aspirantes, reflejo de un sistema político cada vez más plural.
Qué se vota y cómo funciona el sistema electoral
En estas Elecciones Nacionales, más de 3,7 millones de costarricenses están habilitados para elegir 60 cargos públicos: Presidente de la República, dos vicepresidentes y 57 diputados a la Asamblea Legislativa. El presidente y los vicepresidentes se eligen en una misma fórmula con paridad de género obligatoria.
Para ganar en primera vuelta, una fórmula presidencial debe superar el 40 % de los votos válidos. Si no se alcanza ese umbral, se realiza una segunda ronda entre los dos candidatos más votados. En ese balotaje, gana quien obtenga mayoría simple.
La Asamblea Legislativa es unicameral y sus 57 integrantes se eligen mediante representación proporcional por provincia. Los partidos presentan listas cerradas y los escaños se asignan según el sistema de cocientes y subcocientes aplicado por el TSE, garantizando una representación acorde a la población de cada distrito electoral.
Participación, electorado y clima político
El TSE habilitó 7.154 juntas receptoras de votos en todo el país y 91 en el exterior, distribuidas en 49 consulados de 42 países. Cerca del 44 % del padrón corresponde a jóvenes de entre 18 y 39 años, incluyendo más de 120.000 votantes primerizos. Además, más de 67.000 costarricenses residentes en el extranjero están inscriptos para votar, marcando un récord histórico.
Las principales preocupaciones del electorado giran en torno a la seguridad ciudadana, el empleo y la corrupción. Según el CIEP, el 42,4 % de los votantes identifica la inseguridad como su mayor inquietud, lo que ha llevado a los candidatos a enfatizar propuestas diferenciadas en estos ejes.
Un escenario abierto
Con centros de votación abiertos desde las 6:00 hasta las 18:00, Costa Rica enfrenta una jornada decisiva para definir su liderazgo político y legislativo. La combinación de alta fragmentación, múltiples propuestas y un electorado indeciso mantiene la expectativa sobre si habrá una definición en primera vuelta o si el país deberá volver a las urnas en abril. En cualquiera de los casos, el proceso reafirma el peso de la participación ciudadana en la democracia costarricense.


