El Gobierno resolvió que la importación y comercialización de Gas Natural Licuado (GNL) durante el invierno de 2026 quedará a cargo del sector privado, en línea con el nuevo esquema oficial que apunta a reducir la intermediación del Estado en el mercado energético.
La decisión fue oficializada este lunes a través de la Resolución 33/2026, publicada en el Boletín Oficial, donde se establecen los lineamientos técnicos y comerciales para la provisión de GNL bajo un sistema competitivo, con reglas de trazabilidad y criterios de adjudicación basados en la eficiencia de costos.
Según la normativa, la licencia para operar la terminal de regasificación de Escobar será otorgada mediante una licitación que incluirá una etapa de precalificación, destinada a evaluar los antecedentes y la solvencia técnica y financiera de las empresas interesadas.
El proceso determinará que resulte adjudicataria la firma que proponga importar el gas al menor costo posible, tomando como referencia el precio internacional y considerando los gastos asociados a la logística y la operación. El contrato tendrá una vigencia de un año a partir de su firma y contemplará la posibilidad de acuerdos adicionales para el uso de capacidad fuera de los períodos de mayor demanda.
El esquema prevé la selección de un único operador privado, que será responsable de la coordinación integral de la programación de buques, la gestión de inventarios y la utilización de la unidad flotante de regasificación. De acuerdo con lo dispuesto en la resolución, el objetivo es evitar superposiciones y conflictos operativos, además de optimizar el uso de una infraestructura crítica para garantizar eficiencia y previsibilidad en el suministro.

La empresa que resulte adjudicada deberá firmar un contrato para acceder y utilizar la terminal de regasificación de Escobar, considerada clave para el ingreso de GNL al sistema durante los meses de mayor consumo. La capacidad total de la terminal quedará asignada para el período invernal, comprendido entre el 1° de abril y el 30 de septiembre de 2026.
La resolución establece un plazo de 40 días para completar el proceso licitatorio y asigna a ENARSA la responsabilidad de convocar y ejecutar el procedimiento, de acuerdo con las bases aprobadas por la autoridad de aplicación. En caso de que la licitación no arroje resultados, la empresa estatal podrá intervenir de manera transitoria para evitar riesgos de desabastecimiento.
Asimismo, la norma fija un precio máximo para el gas regasificado durante el próximo invierno. Ese valor se calculará a partir de un marcador internacional, más un adicional destinado a cubrir los costos de flete, regasificación, almacenaje y transporte por gasoducto hasta Cardales, adicional que será definido por competencia.
El cambio responde a la insuficiente capacidad de transporte para llevar gas desde las cuencas productoras hacia los principales centros de consumo, especialmente en el AMBA y el Litoral, lo que obliga a complementar el abastecimiento invernal con GNL importado.
Fin de la intermediación estatal
La decisión se inscribe en la estrategia oficial de retirar al Estado del rol de empresario e intermediario en el mercado energético y avanzar en la privatización de activos y actividades actualmente en manos de ENARSA.
Hasta el momento, el Estado importaba GNL a precios internacionales —que oscilaban entre 15 y 17 dólares por millón de BTU— y lo revendía a valores subsidiados similares a los del Plan Gas, cercanos a los 2,7 dólares por millón de BTU, absorbiendo la diferencia con recursos públicos.
El nuevo esquema elimina esa intermediación y transfiere la carga comercial y operativa al sector privado, dentro de un marco regulatorio competitivo. El acceso a la capacidad de regasificación en Escobar se asignará mediante licitación y el adjudicatario será responsable de importar, regasificar e inyectar el GNL al sistema, utilizando la capacidad disponible de la terminal y con punto de entrega en Los Cardales para abastecer a distribuidoras y generadores eléctricos.
Por su parte, la Secretaría de Energía fijará las condiciones operativas necesarias para asegurar previsibilidad en todo el proceso.


