El oficialismo consiguió aprobar en la Cámara de Diputados el proyecto de modernización laboral que había llegado con media sanción del Senado. La iniciativa fue modificada mediante la eliminación del artículo referido a licencias médicas, por lo que deberá regresar a la Cámara alta para su sanción definitiva. En La Libertad Avanza, el objetivo inmediato pasó a ser convertir el texto en ley durante la próxima semana, de modo que el presidente Javier Milei llegue al discurso de apertura del 1 de marzo con una victoria legislativa de peso.
Durante la votación en general, el proyecto obtuvo 135 votos afirmativos, 115 negativos y ninguna abstención. El oficialismo reunió el respaldo de sus aliados habituales del PRO, la UCR y el MID, además de sumar a legisladores de espacios provinciales. Entre ellos, los diputados de Salta y Misiones que integran Innovación Federal, las diputadas sanjuaninas de Producción y Trabajo, el santacruceño José Garrido y representantes tucumanos de Independencia, junto con parte del bloque Provincias Unidas.
Antes del inicio de la sesión, el conteo previo de votos ya anticipaba un resultado favorable para el oficialismo. Frente a ese escenario, desde Unión por la Patria concentraron su estrategia en impedir el quórum. “Dar quórum es lo mismo que votar”, advirtieron desde la bancada que conduce Germán Martínez, en un intento por frenar el debate.

Pasadas las 14, cuando los diputados libertarios comenzaron a ocupar sus bancas, la atención se centró en los bloques dialoguistas. Finalmente, el oficialismo alcanzó 130 presentes, uno por encima del mínimo requerido para habilitar la sesión.
A los 95 diputados de La Libertad Avanza se sumaron 12 del PRO, 6 de la UCR y 2 del MID. El resto de los presentes fue aportado por fuerzas provinciales. El gobernador misionero Mario Pasalacqua contribuyó con cuatro legisladores, mientras que su par salteño Gustavo Sáenz sumó otros tres, todos pertenecientes a Innovación Federal.
En la misma línea, el tucumano Osvaldo Jaldo ordenó a sus diputados del bloque Independencia dar quórum. Lo propio hizo el catamarqueño Raúl Jalil, mientras que el sanjuanino Marcelo Orrego respaldó con sus representantes de Producción y Trabajo. Desde Santa Cruz, Claudio Vidal aportó a José Garrido. El único integrante de Provincias Unidas que colaboró fue el rionegrino Sergio Capozzi.
Llamativamente, algunos de los legisladores que facilitaron el quórum luego votaron en contra del proyecto. Entre ellos, Sebastián Nóblega, quien sostuvo que la reforma “afecta derechos y garantías constitucionales”. Pese a sus cuestionamientos, había contribuido al inicio del debate.
Los gobernadores peronistas quedaron en el centro de las críticas por parte de la oposición. Juan Grabois exhortó a los legisladores a no convertirse en “verdugos de los trabajadores”, mientras que Máximo Kirchner apuntó contra Nóblega al sugerir que su presencia respondió a instrucciones políticas.
Desde Unión por la Patria, el rechazo fue total. Kirchner afirmó que la reforma representaba “un nuevo fracaso”, al tiempo que vinculó la iniciativa con el FMI. En tanto, Carlos Cisneros advirtió que los derechos “se recuperarán en las calles y en la Justicia”.
El jefe del bloque peronista, Germán Martínez, cuestionó la lógica del proyecto y planteó que la norma trasladaba la carga negativa al trabajador. Además, anticipó que el peronismo derogaría la ley si regresa al poder.
Desde el radicalismo, Diógenes González justificó el acompañamiento al señalar que las Pymes reclamaban reducir la litigiosidad. En sintonía, Lisandro Nieri destacó que la reforma permitiría avanzar hacia una mayor formalidad y productividad.
Uno de los momentos más tensos se produjo minutos antes de las 22. Ante la ausencia de varios diputados oficialistas, la oposición intentó votar una moción para devolver el proyecto a comisión. Luis Petri buscó demorar la votación hasta recomponer la mayoría. Posteriormente, Martín Menem retomó la conducción de la sesión.
Como respuesta, Silvana Giudici propuso acotar los tiempos de votación, lo que generó fuertes protestas del peronismo. Finalmente, retiró la moción y el debate continuó con normalidad.
¿Qué cambios tuvo el texto que llegó del Senado?
La modificación central fue la eliminación del artículo 44, que establecía reducciones en licencias pagas y compensaciones salariales ante accidentes o enfermedades no laborales. Ese punto había generado controversia tras declaraciones de Federico Sturzenegger, cuyo ejemplo se viralizó en redes.
Al inicio de la reunión de comisión, Gabriel Bornoroni confirmó la decisión de retirar el artículo completo para ampliar consensos.
Los principales puntos de la reforma
En materia de convenios colectivos, la iniciativa prioriza acuerdos por empresa o región y elimina la ultraactividad. También crea el Fondo de Asistencia Laboral, financiado por aportes patronales que podrían impactar en el SIPA.
El proyecto habilita el fraccionamiento de vacaciones, redefine el cálculo de indemnizaciones, establece la posibilidad de pago en cuotas y fija un nuevo esquema de actualización de créditos laborales.
Asimismo, introduce el banco de horas, regula a los trabajadores de plataformas, amplía las categorías de servicios esenciales en el derecho a huelga y promueve un régimen de blanqueo laboral con beneficios impositivos.


