Un operativo de la Policía de la Ciudad terminó con la desarticulación de un presunto punto de venta de drogas que funcionaba bajo la fachada de un maxikiosco. En el procedimiento se secuestraron más de 600 dosis de cocaína, dinero en efectivo y fueron detenidas varias personas vinculadas a la maniobra ilegal.
Entre los arrestados se encuentra una mujer que se moviliza en silla de ruedas, señalada como la presunta jefa de una red de narcomenudeo que operaba desde un maxikiosco y una pensión clandestina en la Ciudad de Buenos Aires. Junto a ella fue capturado su supuesto cómplice, también durante los allanamientos realizados por efectivos porteños en los puntos de venta ubicados en el barrio de Constitución. En los registros, los agentes incautaron más de 600 dosis de cocaína, una suma cercana al millón de pesos en efectivo, dólares y diversos elementos relacionados con el fraccionamiento y la comercialización de estupefacientes.
El procedimiento tuvo lugar en un local situado sobre la avenida Pavón al 1300 y formó parte de un operativo de saturación impulsado por el Ministerio de Seguridad de la Ciudad, con intervención coordinada de la Agencia Gubernamental de Control (AGC). Del despliegue participaron agentes de la División Despliegue Intervenciones Rápidas (DIR), de la División Investigaciones Comunales 1 Sur y de la División Canes, además de inspectores de la AGC que revisaron tanto el comercio como sectores ocultos del lugar.
La inspección comenzó en el maxikiosco, que según la investigación servía como pantalla para la actividad ilícita. En la parte posterior del local, los efectivos detectaron una pensión que funcionaba sin habilitación, donde al menos diez personas vivían en condiciones precarias y fuera de la normativa vigente. De acuerdo con fuentes del caso, la revisión de ese hospedaje resultó determinante para encontrar la droga y concretar las detenciones.
Entre los implicados figura una mujer boliviana de 64 años, usuaria de silla de ruedas. La habitación que ocupaba —la más próxima al maxikiosco— fue marcada por los perros entrenados para detectar estupefacientes. En ese cuarto, los policías encontraron una mochila con casi un millón de pesos, 928 dólares y recortes de bolsas de nylon, materiales habitualmente utilizados para envolver dosis de droga. Para los investigadores, la mujer tendría un rol central en la operatoria, ya que ese espacio fue el primero señalado por los canes y desde allí se habría coordinado parte de la logística.
El otro detenido es un hombre paraguayo de 37 años que residía en una habitación del primer piso. En el entretecho de ese cuarto, los agentes hallaron 441 dosis de cocaína y tres piedras sin fraccionar, con un peso total de 230 gramos. También se secuestró una balanza de precisión y un cuchillo con restos de cocaína, herramientas que suelen emplearse para el corte, pesaje y división de la sustancia antes de su venta en pequeñas cantidades.
Durante la recorrida por pasillos y espacios comunes de la pensión, la Policía encontró más recortes de bolsas de nylon similares a los usados para el empaquetado de droga. Los perros de la División Canes detectaron además presencia de estupefacientes en un baño compartido del pasillo, donde se incautó una bolsa con 166 dosis de cocaína escondida en la mochila de descarga del inodoro. En total, la cantidad de cocaína secuestrada alcanzó los 280 gramos, distribuidos en 607 dosis y tres piedras sin fraccionar.
La Agencia Gubernamental de Control dispuso la clausura del maxikiosco y de la pensión, tras verificar la falta de habilitación y múltiples infracciones a las normas de seguridad e higiene. Por su parte, la Unidad de Flagrancia Este, a cargo de Gustavo Pellicori, ordenó la detención de los dos sospechosos y el secuestro de la droga, el dinero y los teléfonos celulares encontrados en el procedimiento.
La causa judicial sigue en curso para establecer la magnitud de la red desbaratada y determinar si existen otros puntos de venta relacionados con los detenidos. El operativo se enmarca en una serie de acciones de saturación promovidas por el Ministerio de Seguridad porteño con el fin de combatir el narcomenudeo y clausurar lugares de expendio ilegal en zonas consideradas vulnerables de la ciudad.


