La recién designada jefa del régimen de Venezuela, Delcy Rodríguez, afirmó este miércoles que el país atraviesa “un nuevo momento político” luego de la captura del dictador Nicolás Maduro y del inicio de un proceso de excarcelaciones de opositores y críticos del chavismo.
En un breve contacto con la prensa en el Palacio de Miraflores, Rodríguez sostuvo que se abre una etapa de entendimiento político. “El mensaje es una Venezuela que se abre a un nuevo momento político, que permite el entendimiento desde la divergencia y la diversidad ideológica”, señaló, acompañada por el presidente del Parlamento chavista, Jorge Rodríguez, y por el ministro de Interior, Diosdado Cabello.
La funcionaria remarcó que el Gobierno no tolerará discursos ni hechos violentos. “Los mensajes de odio, intolerancia y las acciones de violencia no serán permitidas”, advirtió, al tiempo que aseguró que “el cumplimiento de la ley será estricto” en esta nueva etapa. “Esta oportunidad es para que Venezuela pueda ver reflejado un nuevo momento”, agregó.
Rodríguez también se refirió al proceso de liberación de presos políticos y aseguró que todavía no concluyó. Según explicó, las excarcelaciones continúan en coordinación con el sistema judicial venezolano. “Al día de hoy podemos decir que ya suman 406 liberaciones previstas en estos días”, afirmó, y sostuvo que el objetivo es “ampliar los espacios de diálogo”.

Sin embargo, el anuncio oficial se da en medio de fuertes cuestionamientos de organizaciones de derechos humanos, familiares de detenidos y sectores de la oposición, que ponen en duda la veracidad de las cifras difundidas por el régimen y reclaman mayor claridad sobre los nombres de las personas liberadas.
El Foro Penal, una de las ONG más reconocidas en la defensa de los derechos humanos en Venezuela, informó este miércoles que solo pudo verificar 72 excarcelaciones desde que comenzó el proceso a principios de enero. “La cifra oficial está lejos de la reportada por las autoridades”, explicó Gonzalo Himiob, vicepresidente de la organización, quien insistió en la “necesidad urgente de información clara y verificable para las familias de los detenidos”.
La ausencia de datos públicos sobre el estatus y la identidad de los liberados genera incertidumbre y desesperación entre los familiares, muchos de los cuales permanecen en las inmediaciones de centros de detención a la espera de noticias sobre sus seres queridos.
El contraste entre los números oficiales —más de 400 liberaciones— y los datos confirmados por la sociedad civil es significativo. En ese contexto, organizaciones como el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Prensa (SNTP) reclamaron la difusión de listas completas y garantías específicas para periodistas y trabajadores de medios.

En la misma línea, la Asociación de Periodistas Venezolanos en el Extranjero (Apevex) exigió la liberación inmediata de más de 20 comunicadores que continúan privados de su libertad y la anulación de los cargos en su contra. “Demandamos el cese de toda forma de persecución, censura y hostigamiento contra periodistas, medios y trabajadores de la comunicación”, indicó la organización, que además pidió derogar las leyes que restringen la libertad de expresión.
El proceso de excarcelaciones, presentado por el régimen como un gesto de reconciliación y apertura política tras la caída de Maduro, es recibido con escepticismo por parte de la oposición y de organismos internacionales. La Plataforma Unitaria Democrática informó hasta el martes solo 76 liberaciones confirmadas, mientras que el Foro Penal mantiene su conteo en 72 y el chavismo insiste en que ya se alcanzaron las 406.
Pese a las críticas, Rodríguez reiteró que Venezuela atraviesa una etapa de diálogo y entendimiento. No obstante, sobre el terreno persisten las demandas de transparencia y reconciliación por parte de cientos de familias y de la comunidad internacional.
“Ese proceso no ha culminado aún. Se mantiene abierto y es justamente lo que hemos venido coordinando con el sistema de justicia en Venezuela”, concluyó la jefa del régimen, mientras continúa el debate sobre el alcance real de las excarcelaciones y la supuesta apertura política en el país.


