La investigación por los crímenes de Brenda Del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez sumó nuevas definiciones judiciales. El juez federal Jorge Ernesto Rodríguez resolvió procesar con prisión preventiva a cuatro de los acusados que permanecían bajo investigación por su presunta participación en la organización vinculada al triple crimen de Florencio Varela.
La resolución también alcanzó a María Inés Olivera, quien recibió la falta de mérito y recuperó inmediatamente la libertad. Pese a esa decisión, la mujer no quedó desvinculada definitivamente del expediente y continuará bajo investigación.
Los cuatro procesados fueron Ramiro Luis Mansur, Eugenia Magdalena del Valle Quispe Gallardo, Emilce Chieto y David Alberto Godoy, conocido como “Tomate”. El magistrado les atribuyó provisoriamente los delitos de privación ilegal de la libertad coactiva agravada, homicidio agravado y tráfico de estupefacientes.
Además de ordenar que continuaran detenidos mientras avanzaba la causa, Rodríguez dispuso embargos por $1.000 millones para cada uno de los acusados.
De acuerdo con lo establecido en el fallo, los cuatro procesados habrían integrado una organización dedicada al tráfico de estupefacientes que desarrollaba actividades en diferentes puntos de la provincia de Buenos Aires, la Ciudad de Buenos Aires y otras jurisdicciones. Los investigadores sostuvieron que la estructura contaba con distintos niveles jerárquicos y que sus miembros tenían tareas específicas asignadas.

En ese contexto se ubicó el episodio que terminó con los asesinatos de Brenda, Morena y Lara. Las tres jóvenes fueron engañadas para subir a una Chevrolet Tracker en Ciudad Evita el 19 de septiembre del año pasado. Desde allí fueron trasladadas hasta una vivienda situada en Chañar 702, Florencio Varela, donde permanecieron privadas de su libertad antes de ser asesinadas.
Posteriormente, los cuerpos de las tres víctimas fueron encontrados enterrados en el patio de esa propiedad. La Justicia calificó provisoriamente los homicidios como agravados por el concurso premeditado de dos o más personas, ensañamiento, alevosía y violencia de género, en tres hechos.
El rol atribuido a David Godoy
David Alberto Godoy, de 44 años, ya se encontraba detenido en el marco de una causa por robo a mano armada cuando los investigadores lo identificaron como uno de los presuntos participantes del ataque contra las jóvenes.
La pesquisa lo señaló como el posible conductor de la Chevrolet Tracker utilizada para trasladar a las víctimas hasta la vivienda de Florencio Varela. Además, los investigadores sospecharon que Godoy habría obligado a Morena Verdi a ingresar al inmueble donde posteriormente ocurrieron los asesinatos.
Las acusaciones contra Mansur, Quispe Gallardo y Chieto

En cuanto a Ramiro Luis Mansur, la investigación lo ubicó en una segunda línea dentro de la presunta organización. La acusación sostuvo que habría proporcionado recursos logísticos, entre ellos vehículos y ropa, para facilitar la fuga de Tony Janzen Valverde Victoriano, alias “Pequeño J”, y de David Gustavo Morales Huamaní, conocido como “El Loco David”.
Por su parte, Eugenia Magdalena del Valle Quispe Gallardo, señalada como amiga de “Pequeño J”, quedó bajo sospecha por presuntamente haber realizado tareas relacionadas con el acopio y traslado de estupefacientes. También fue acusada de haber puesto su vivienda a disposición como refugio.
La cuarta procesada, Emilce Chieto, es pareja de Jesús Bernabé Mallón, alias “El Tío”, otro de los imputados dentro del expediente. En su caso, la investigación buscó determinar su posible colaboración para facilitar la fuga de Morales Huamaní.
Por qué liberaron a María Inés Olivera
La situación judicial de María Inés Olivera, madre de Godoy, fue diferente. El juez consideró que las pruebas reunidas hasta el momento no resultaban suficientes para ordenar su procesamiento, pero tampoco permitían desvincularla definitivamente de la investigación.
Olivera, de 70 años, había sido detenida inicialmente ante la sospecha de que habría prestado su nombre para registrar líneas telefónicas, tarjetas SUBE y billeteras virtuales que supuestamente eran utilizadas por Mansur.
La falta de mérito derivó en su liberación inmediata, aunque la mujer continuará vinculada al expediente mientras se desarrollen nuevas medidas de investigación.
La causa quedó con 16 detenidos
Tras la liberación de Olivera, la investigación por el triple crimen quedó con 16 personas detenidas. El último arresto registrado fue el de Luis Alan Valverde Rodríguez, alias “Papá”, tío de “Pequeño J”, quien fue capturado el 12 de octubre en Lima, Perú.

Valverde Rodríguez fue detenido en Huachipa, Lima, después de que la Justicia argentina solicitara su captura. El juzgado ya había requerido en septiembre su detención junto con las de Kevin Manuel Valverde Urtecho y Abel Josuel Taya Humpire.
Los tres fueron señalados como integrantes del denominado clan Valverde, una presunta estructura de traficantes peruanos investigada como responsable de los asesinatos de Brenda Del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez.
Dentro de esa estructura, Luis Alan Valverde Rodríguez quedó ubicado en un lugar central para los investigadores. La Justicia lo consideró el máximo jerarca de la organización a nivel local, por lo que su detención representó una pieza de relevancia para el avance de la causa que buscó reconstruir la estructura, las responsabilidades individuales y las circunstancias que rodearon el triple crimen de Florencio Varela.
