El segundo detenido por el crimen ocurrido en San Cristóbal permanecerá 90 días en prisión preventiva, luego de ser imputado como partícipe secundario. La decisión fue adoptada para evitar riesgos en la investigación y preservar la integridad del adolescente involucrado.
El joven, identificado como N.C., fue acusado de haber tenido participación secundaria en el homicidio agravado ocurrido en la Escuela Normal Mariano Moreno N°40. La medida fue dispuesta durante una audiencia llevada a cabo en los tribunales de la ciudad, donde se resolvió que el menor permanezca alojado en un instituto de puertas cerradas durante ese período.
La resolución estuvo a cargo de la jueza Laura Lencina, quien hizo lugar al pedido del Ministerio Público de la Acusación (MPA). Según indicaron fuentes judiciales, la prisión preventiva se dictó con el objetivo de proteger el desarrollo de la causa y resguardar a las víctimas.
La medida recae sobre el adolescente de 16 años, que había sido detenido días después del tiroteo ocurrido el lunes 30 de marzo en la institución educativa. En un primer momento, el joven había sido imputado por encubrimiento, pero con el avance de la investigación la acusación se agravó.
Finalmente, fue imputado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego y por dos tentativas de homicidio agravado bajo la figura de concurso real, a partir de las pruebas recolectadas en la causa.
El hecho tuvo como víctima a Ian Cabrera, el estudiante que murió tras el ataque armado dentro de la escuela de San Cristóbal.

La imputación fue presentada por la fiscal de la Unidad Fiscal Especializada en Responsabilidad Penal Adolescente (UFERPA), Carina Gerbaldo, junto al fiscal Mauricio Spinosa, quienes argumentaron la necesidad de mantener la prisión preventiva.
Uno de los avances clave en la investigación surgió del análisis del teléfono celular del autor material del ataque. A partir de ese peritaje, se logró establecer una relación directa entre el tirador y el adolescente imputado.
El jefe del Departamento de Investigación Antiterrorista de la Policía Federal Argentina explicó que el estudio forense permitió detectar una “estrecha vinculación” entre ambos menores.
Según detalló el comisario, el análisis realizado en el laboratorio forense de la Superintendencia de Investigaciones Federales permitió identificar usuarios que coincidían con el perfil del atacante, lo que condujo directamente a N.C.
La detención del adolescente se concretó tras un allanamiento coordinado entre la Fiscalía y la Policía de Investigaciones de Santa Fe. En ese operativo, el joven fue interceptado en la vía pública cuando salía de su casa junto a sus padres.
“Durante esta tarea, el menor egresa de la casa junto a sus padres. En forma inmediata, la Policía de Investigaciones de Santa Fe procede a hacer la detención en la vía pública de este menor, sindicado como estrecho colaborador del tirador activo”, explicó el comisario.
Posteriormente, por orden del fiscal, se realizó un nuevo allanamiento en la vivienda del implicado. En ese procedimiento se secuestraron dispositivos electrónicos y elementos con simbología vinculada a la causa, con la colaboración de la Policía Federal Argentina.
“Posteriormente, el fiscal ordena los allanamientos sobre el domicilio de este menor, donde se procede al secuestro de diferentes aparatos electrónicos y simbología referente al tema que nos trata”, concluyó el jefe policial.


