Restos humanos fueron encontrados dentro de una heladera durante un allanamiento realizado en una vivienda de la provincia de Córdoba, donde la Justicia investigaba la desaparición de Camila Belén Iglesias, una joven de 24 años. Los investigadores sospechaban que los restos correspondían a la mujer y centraban la pesquisa en su pareja, Pablo Ezequiel Gómez, quien se habría trasladado a La Rioja.
La Fiscalía de Instrucción de Cruz del Eje confirmó que el procedimiento se realizó en una vivienda ubicada en el barrio Los Altos, de esa ciudad. Allí, los investigadores encontraron una heladera que contenía restos humanos, los cuales estaban cubiertos con una sustancia que sería cal hidratada.
Luego del hallazgo, la heladera junto con los restos fue trasladada al Instituto de Medicina Forense de Córdoba, donde se realizarían los estudios correspondientes. En ese momento, todavía permanecía pendiente la identificación de los restos y la determinación de la causa de muerte.
Durante el operativo también fueron secuestrados distintos elementos considerados de interés para el avance de la investigación. Entre ellos se encontraban prendas de vestir, documentación, muestras de líquidos y un teléfono celular destruido.
Mientras aguardaban los resultados de las pericias, los investigadores relacionaban el hallazgo con la desaparición de Camila Belén Iglesias, quien tenía 24 años y convivía con Gómez. La hipótesis surgía a partir de las distintas medidas adoptadas en el marco de la investigación, según informó el Ministerio Público Fiscal.
La investigación se había iniciado luego de una denuncia presentada por la hermana de Camila el 15 de octubre de 2026. La mujer había señalado que había mantenido el último contacto con su hermana el 2 de octubre, fecha desde la cual no había vuelto a tener noticias de ella.
Las sospechas aumentaron una semana después, cuando la hermana de la joven recibió mensajes enviados por Gómez. Según su relato, el hombre le había comunicado que había mantenido una discusión con Camila y que ella se había retirado de la vivienda. Desde ese momento, aseguró desconocer dónde se encontraba la joven.
A partir de las averiguaciones realizadas por los investigadores también surgieron antecedentes de conflictos y situaciones de violencia dentro de la pareja, un elemento que pasó a formar parte de las líneas investigativas vinculadas con la desaparición.
En paralelo, familiares de Gómez declararon que el hombre les habría manifestado que “se había mandado una cagada”, que no quería ir a prisión y que tenía intenciones de quitarse la vida. Esas expresiones fueron incorporadas a la investigación mientras la Justicia intentaba determinar qué había ocurrido con Camila.
Finalmente, los investigadores establecieron que Pablo Ezequiel Gómez se habría trasladado a la provincia de La Rioja, aunque hasta el momento se desconocía su ubicación. Ante esta situación, la Justicia dispuso un pedido de captura y ordenó distintas diligencias destinadas a establecer su paradero y concretar su detención.
La identificación definitiva de los restos y las pericias forenses serán determinantes para establecer si se trataba de Camila Belén Iglesias y cuáles habían sido las circunstancias de su muerte.
