La investigación por el femicidio de Rocío Belén Gómez, ocurrido en la provincia de Córdoba, sumó una nueva causa contra Maximiliano Braudaco, quien permanecía detenido acusado de haber asesinado a puñaladas a su ex pareja. De acuerdo con la Justicia, durante las pesquisas surgieron elementos que lo vincularon con presuntos abusos sexuales contra dos menores pertenecientes a su círculo cercano.
Para preservar la identidad de las víctimas, no trascendieron sus nombres, edades ni detalles sobre el vínculo que mantenían con el acusado. Según informó el diario La Voz, solamente se conoció que ambas formaban parte del entorno de Braudaco.
La nueva investigación quedó a cargo de la Fiscalía del Segundo Turno de Cosquín, conducida por la fiscal Silvana Pen, la misma funcionaria judicial que intervino en el expediente por el femicidio de Gómez. En ese marco, la fiscal incorporó a la acusación el delito de abuso sexual reiterado agravado por el vínculo.
La imputación se sumó al expediente que ya tenía Braudaco por el homicidio agravado por violencia de género. De esta manera, la investigación amplió el cuadro de hechos de violencia que involucraron al hombre dentro de su propio entorno familiar.
El femicidio de Rocío Gómez
Rocío Belén Gómez tenía 25 años y fue asesinada a puñaladas el 20 de julio pasado, en la localidad cordobesa de Santa María de Punilla. La joven y Braudaco habían mantenido una relación de pareja, eran primos y tenían una hija en común.
Según la reconstrucción difundida por medios locales, ambos se habían encontrado en el domicilio para mirar el partido entre Argentina y España, correspondiente a la final del Mundial de fútbol.
Horas después se produjo una discusión que terminó con el ataque contra la mujer.
Al momento del crimen, las tres hijas de Rocío, de 9, 6 y 2 años, se encontraban dentro de la vivienda. Las dos mayores intentaron intervenir para detener al agresor, aunque no consiguieron evitar el ataque.
La madre de Rocío, que también vivía en el domicilio, logró salir por una ventana para buscar ayuda. Cuando regresó, encontró a su hija tendida en la vereda, sin signos vitales y con múltiples heridas provocadas con un arma blanca.
El informe preliminar difundido por el Ministerio Público Fiscal estableció que la causa de muerte había sido un “shock hipovolémico provocado por múltiples heridas punzantes”. El documento indicó además que cinco de las lesiones habían afectado órganos vitales y que la más grave había perforado un pulmón y seccionado la aorta.
Después del ataque, Braudaco escapó del lugar. Un vecino se cruzó con él minutos más tarde y, al observar que tenía sangre en una de sus manos, le preguntó qué había ocurrido. Según el relato incorporado a la investigación, el hombre respondió: “Apuñalé a Rocío”.
Luego de esa situación, la Policía de Córdoba desplegó un operativo cerrojo y consiguió detenerlo a pocas cuadras del lugar donde se había producido el femicidio.
Ya tenía una condena por violencia de género

La investigación también había establecido que Braudaco tenía antecedentes judiciales por hechos de violencia. En 2025, la Cámara en lo Criminal y Correccional de Cruz del Eje lo había condenado a dos años y seis meses de prisión condicional por los delitos de coacción y daño calificado.
La sentencia había establecido distintas reglas de conducta y restricciones que el acusado debía cumplir. Esa causa se había iniciado a partir de una denuncia realizada por la madre de Rocío Gómez.
Entre las condiciones impuestas figuraban la prohibición de consumir estupefacientes o abusar de bebidas alcohólicas, la realización de tareas no remuneradas durante cuatro horas semanales durante un año en una institución de beneficencia y la obligación de finalizar los estudios básicos.
También se había dispuesto una restricción recíproca entre Braudaco y Gómez, además de un tratamiento psicoterapéutico relacionado con violencia familiar y adicciones.
Sin embargo, Patricia Corbalán, directora del Patronato del Liberado del Ministerio de Justicia y Trabajo de Córdoba, había confirmado ante medios locales que el acusado incumplió las medidas que le habían impuesto, incluida la obligación de presentarse ante el Patronato.
La funcionaria había explicado que, cuando una persona no cumplía con las presentaciones correspondientes, el organismo comunicaba la situación al tribunal, juzgado, Cámara o autoridad judicial competente.
En el caso de Braudaco, los incumplimientos habían sido informados al Juzgado de Ejecución 1 de la ciudad de Córdoba. Corbalán había señalado que desconocía si en aquella oportunidad se había tomado alguna medida concreta a partir de esas comunicaciones.
Ahora, mientras continúa detenido por el femicidio de Rocío Belén Gómez, la Justicia cordobesa también avanzaba con la nueva investigación por los presuntos abusos sexuales contra dos menores de su entorno.
