Un artefacto explosivo fue lanzado contra la diputada Gladys Aurora López, integrante del Partido Nacional de Honduras, pocos minutos antes del inicio de una sesión legislativa en el Congreso Nacional, ubicado en Tegucigalpa. El ataque dejó a la parlamentaria con heridas en la espalda y la cabeza, por lo que debió ser asistida de inmediato.
El hecho ocurrió dentro del edificio del Parlamento hondureño, cuando varios diputados de la oposición se encontraban reunidos con su jefe de bancada, Tomás Zambrano, quien en ese momento brindaba declaraciones a la prensa en el sector posterior del recinto. La explosión se produjo en medio de ese contexto, generando alarma entre legisladores, personal de seguridad y periodistas presentes.
Según reconstrucciones basadas en imágenes y testimonios recogidos por la agencia EFE, la diputada López se encontraba a pocos metros de un ascensor, acompañada por colegas de su partido y efectivos policiales, cuando respondió preguntas relacionadas con el acceso al Parlamento. Fue en ese instante cuando se escuchó la detonación del artefacto explosivo.
El dispositivo, que habría sido arrojado desde el exterior del edificio, impactó en uno de los hombros de la legisladora y provocó su caída. Policías que se encontraban en el lugar actuaron de inmediato y coordinaron su traslado urgente a un hospital de la capital hondureña, donde recibió atención médica.
La sesión legislativa había sido convocada por el presidente del Congreso Nacional, Luis Redondo, quien tenía previsto presentar un informe sobre los resultados de las elecciones generales celebradas el pasado 30 de noviembre. Sin embargo, tanto el Partido Nacional como el Partido Liberal habían anticipado que asistirían únicamente para dejar constancia de su presencia.
Ambos espacios políticos manifestaron su desacuerdo con la intención de Redondo de solicitar un recuento de más de 19.000 actas electorales, pese a que el Consejo Nacional Electoral (CNE) ya había oficializado los resultados el 30 de diciembre, dando por cerrado el proceso.
El ataque provocó reacciones inmediatas en el ámbito político. El presidente electo de Honduras, Nasry “Tito” Asfura, expresó su preocupación por lo sucedido en declaraciones al Canal 3 de Tegucigalpa. “No quiero pensar que sea realmente por temas políticos, pero realmente son cosas que no pueden suceder”, afirmó.
Asfura se encontraba en la ciudad de San Pedro Sula, al norte del país, donde participaba de una reunión con empresarios para abordar iniciativas vinculadas a la generación de empleo y al aumento de la producción nacional, cuando se conoció la noticia del atentado.
Mientras las autoridades avanzan en la investigación para determinar el origen del explosivo y dar con los responsables, el clima político en Honduras continúa marcado por la tensión, la desconfianza entre los principales partidos y las controversias en torno al proceso electoral recientemente concluido.
Desde la oposición sostienen que la convocatoria impulsada por Luis Redondo buscaba ejercer presión para reabrir un escrutinio que ya había sido oficialmente cerrado por el CNE. En ese marco, previo al ataque, el titular del Legislativo había propuesto dar a conocer un informe detallado sobre los comicios.
Por su parte, Carlos Eduardo Reina, integrante de la Comisión Política del partido LIBRE, condenó el atentado contra la diputada Gladys Aurora López. En sus declaraciones, subrayó que ninguna diferencia política puede justificar hechos de violencia ni el uso de artefactos que pongan en riesgo la vida de las personas.


