Cada 18 de octubre se celebra el Día Mundial de la Menopausia, una fecha establecida en el año 2000 por la Sociedad Internacional de la Menopausia (SIM) junto con la Organización Mundial de la Salud (OMS). La elección no es casual: en pocos años, se estima que más de mil millones de mujeres en el mundo tendrán cincuenta años o más, lo que implica una creciente necesidad de atención médica especializada y de servicios de ginecología adaptados a esta etapa de la vida.
Lejos de ser un tema menor, la menopausia sigue siendo una etapa rodeada de silencios, prejuicios y desinformación. En muchos casos, las mujeres la transitan sin acompañamiento médico adecuado o sin herramientas emocionales que les permitan comprender los cambios que están atravesando. Por eso, este día busca visibilizar una etapa natural, promover hábitos saludables y desarmar los mitos que aún pesan sobre el fin del ciclo menstrual.
Qué es la menopausia y cómo se diferencia del climaterio
La menopausia se define como el cese de la actividad de los ovarios, lo que significa que el cuerpo deja de producir óvulos y disminuye de forma marcada la producción de hormonas como el estrógeno y la progesterona.
Generalmente ocurre entre los 45 y los 50 años, aunque cada organismo tiene su propio ritmo. Se considera que una mujer entró en la menopausia cuando ha pasado un año completo sin menstruación, sin estar embarazada ni presentar otra causa médica que lo explique.
Es común confundirla con el climaterio, pero no son lo mismo. El climaterio es un proceso más amplio que abarca todas las etapas de transición hacia el fin de la vida fértil, mientras que la menopausia es una fase puntual dentro de ese proceso.
Las tres etapas de la menopausia
De acuerdo con la revista médica NIH Medline Plus, el proceso completo puede durar entre siete y catorce años, y se divide en tres fases principales:
1. Perimenopausia
Es la etapa previa a la menopausia, cuando los niveles hormonales comienzan a fluctuar. En esta fase pueden aparecer síntomas como los sofocos, los cambios de humor o los trastornos del sueño. También suelen presentarse períodos menstruales irregulares, que pueden ser más cortos, más largos o incluso desaparecer por meses.
Otros síntomas comunes son:
- Sequedad vaginal
- Escalofríos y sudores nocturnos
- Problemas de concentración o memoria
- Aumento de peso y metabolismo más lento
- Piel más seca y cabello más fino
- Disminución del volumen en los senos
2. Menopausia
Marca el momento exacto en que los ovarios dejan de producir óvulos y las menstruaciones cesan. En promedio, llega alrededor de los 51 años, aunque puede adelantarse o demorarse según factores genéticos, estilo de vida o tratamientos médicos.
3. Postmenopausia
Es la etapa posterior a la menopausia y dura el resto de la vida. Si bien los síntomas suelen atenuarse, algunas mujeres continúan con sofocos o alteraciones del sueño. En esta fase también aumenta el riesgo de enfermedades como la osteoporosis o los trastornos cardiovasculares, debido a la disminución de estrógenos.
Mitos y realidades sobre la menopausia
A pesar de los avances científicos, todavía circulan muchos mitos alrededor de la menopausia. Uno de los más comunes es que la vida sexual se termina con el fin de la menstruación. Sin embargo, los especialistas coinciden en que la sexualidad no desaparece, sino que puede transformarse. La lubricación vaginal puede disminuir, pero existen tratamientos y terapias que ayudan a mantener una vida sexual plena.
Otro mito frecuente es que todas las mujeres suben de peso. En realidad, lo que ocurre es que el metabolismo se vuelve más lento y hay una mayor tendencia a acumular grasa abdominal, pero esto puede controlarse con alimentación saludable, actividad física y controles médicos regulares.
También es importante destacar que la menopausia no significa enfermedad, sino una etapa fisiológica más. Requiere cuidados y atención médica, pero no debería vivirse como un final, sino como una transición hacia una nueva etapa del bienestar.
Síntomas más comunes
Cada cuerpo reacciona de forma distinta, pero los síntomas más frecuentes durante el climaterio y la menopausia son:
- Sofocos o bochornos
- Sudoraciones nocturnas
- Cambios en el estado de ánimo (irritabilidad, tristeza, ansiedad)
- Pérdida de deseo sexual
- Sequedad vaginal
- Dolor en las articulaciones
- Dificultades para dormir
- Problemas de memoria y concentración
Se estima que cerca del 70% de las mujeres experimentan irritabilidad o cambios de humor, y que el insomnio afecta a una gran proporción durante los primeros años del proceso.

Qué dicen los especialistas
Médicos y ginecólogos coinciden en que la información es clave para atravesar la menopausia sin miedo. Conocer los síntomas, saber cuándo acudir al profesional y mantener controles periódicos puede marcar una gran diferencia.
Además, en los últimos años se ha comenzado a poner el foco en la salud mental durante esta etapa. Los cambios hormonales pueden afectar el estado de ánimo, por lo que el acompañamiento psicológico resulta fundamental. Muchos especialistas recomiendan combinar la atención médica con terapias de relajación, actividad física y contención emocional.
Hábitos saludables para transitarla mejor
La alimentación equilibrada, el ejercicio regular y la hidratación constante son pilares para el bienestar en la menopausia. También es recomendable:
- Evitar el consumo excesivo de alcohol, cafeína y tabaco
- Priorizar el descanso nocturno
- Controlar el peso corporal
- Realizar estudios ginecológicos anuales
- Incluir calcio y vitamina D en la dieta para fortalecer los huesos
- Practicar actividades que reduzcan el estrés, como yoga o meditación
La práctica de deportes aeróbicos —como caminar, nadar o andar en bicicleta— ayuda a mejorar el estado de ánimo, fortalecer el corazón y prevenir el sobrepeso.
Un cambio que merece ser acompañado
La menopausia no debería vivirse en silencio ni con vergüenza. La información, el acompañamiento médico y el apoyo emocional son las herramientas más eficaces para transitarla con plenitud.
Con más de mil millones de mujeres en edad menopáusica previstas para la próxima década, el desafío global es promover una atención sanitaria integral, derribar estigmas y garantizar que cada mujer pueda atravesar esta etapa con salud, dignidad y bienestar.








