Un violento temporal con intensa actividad eléctrica, caída de granizo, lluvias torrenciales y ráfagas de viento impactó con fuerza en el Gran Mendoza durante la noche del viernes, generando importantes daños, anegamientos en calles, interrupciones en el suministro eléctrico y la cancelación de eventos con gran concurrencia.
El fenómeno comenzó a desarrollarse alrededor de las 23 y se prolongó por unos 30 minutos, aunque las descargas eléctricas ya eran visibles en el cielo mendocino desde horas previas.
La intensidad de la tormenta obligó a detener momentáneamente el partido entre Independiente Rivadavia y Atlético Tucumán que se disputaba en el estadio Bautista Gargantini. La decisión se tomó a raíz de un “corte de luz general provocado por el granizo y la tormenta”, lo que llevó a que los jugadores regresaran a los vestuarios al comenzar el segundo tiempo, mientras el público se resguardaba en los sectores cubiertos del estadio.
Frente a ese escenario, el árbitro condicionó la continuidad del encuentro al “funcionamiento del grupo electrógeno, el cese de la actividad eléctrica y la revisión del estado del campo de juego”.
En simultáneo, la Dirección de Defensa Civil difundió un informe preliminar que registró 49 intervenciones en distintos puntos de la provincia hasta las 22:30. Entre las principales consecuencias se reportaron 30 viviendas con filtraciones en los techos en la zona de Uspallata, el desborde de arroyos y badenes sobre las rutas 7 y 40, además de numerosos postes, cables y árboles caídos en departamentos como San Rafael y Las Heras.
Desde la base operativa señalaron que “en total se registraron 49 novedades ingresadas a esta base COR e informadas por las Defensas Civiles Municipales”, al tiempo que las autoridades continuaban con las tareas de relevamiento en las áreas más golpeadas por el núcleo más severo del temporal.


