Un joven de 20 años fue detenido en Santiago del Estero acusado de haber privado de su libertad, herido con un arma blanca y atacado a su exnovia, una adolescente de 16 años que cursa un embarazo. Ante la gravedad de los hechos, la jueza Roxana Cejas Ramírez, del Juzgado de Control y Garantías, ordenó que permanezca con prisión preventiva durante dos años al considerar el riesgo que representa.
De acuerdo con la investigación, antes del episodio el acusado había amenazado a la adolescente y le advirtió que “iba a ir a su casa”. Aunque la joven rechazó esa posibilidad, el sospechoso ingresó igualmente a la vivienda. Según se reconstruyó en la causa, mientras la víctima se encontraba recostada en la cama, el hombre comenzó a golpearla y la atacó en varias oportunidades con un cuchillo.
El violento episodio continuó cuando, bajo amenazas, el acusado obligó a la adolescente a abandonar la casa. Luego la condujo por un camino vecinal, donde volvió a agredirla por la espalda con el arma blanca. Posteriormente la llevó hasta su domicilio, donde siguieron las agresiones físicas.
La joven logró escapar cuando su agresor se quedó dormido. Tras huir del lugar, recibió asistencia y actualmente permanece bajo acompañamiento psicológico para afrontar las secuelas del hecho.
Por el caso, el acusado fue imputado por violación de domicilio y lesiones calificadas. La jueza también resolvió dictar prisión preventiva por dos años tras rechazar el pedido de excarcelación presentado por la defensa. Entre los fundamentos de la decisión se mencionaron la gravedad de los hechos, el riesgo de entorpecimiento de la investigación y la situación de vulnerabilidad de la víctima.
En el expediente también se citó un informe de la Unidad Fiscal Especializada en Violencia contra las Mujeres (UFEM), que advierte sobre el aumento de las denuncias por hechos de violencia en el país. Entre 2016 y 2021 estos casos se triplicaron a nivel nacional, al pasar de 13.003 a más de 41.000. El fenómeno también tiene un impacto significativo en provincias del norte argentino, entre ellas Santiago del Estero, donde las denuncias registran un crecimiento sostenido en los últimos años.
Frente a este panorama, desde la UFEM señalaron que el número real de víctimas podría ser considerablemente mayor. Las estimaciones indican que cerca del 88% de las mujeres adultas que sufren agresiones no llegan a realizar una denuncia formal, principalmente por temor, estigmatización social o desconfianza en el sistema judicial.


