En las últimas horas, la Policía de Salta activó un operativo de búsqueda para dar con el paradero de O. S., un hombre que se dio a la fuga después de haberle confesado a su suegra que había asesinado a golpes a su hija. La víctima fue identificada como Natalia Cruz, una mujer de 37 años que falleció poco después de haber sido ingresada en un hospital local.
El hecho ocurrió el martes por la tarde en una vivienda de la Manzana 79, en el barrio Luz y Fuerza de Campo Quijano. Según las primeras reconstrucciones, la pareja habría mantenido una fuerte discusión cuyo origen aún no fue determinado por las autoridades.
De acuerdo con los testimonios, el enfrentamiento verbal derivó en una agresión física. La situación se desarrolló en una de las habitaciones del domicilio, mientras otros familiares de la mujer también se encontraban en la casa. Tras el ataque, la madre de la víctima increpó al acusado cuando lo vio salir del cuarto y cerrar la puerta con llave.
La mujer le preguntó qué había sucedido. En ese momento, el sospechoso le habría confesado que había golpeado a su hija y que la había dejado en estado crítico. Frente a esa escena, la madre y sus otras hijas lograron ingresar por una ventana trasera para asistir a la mujer, mientras el agresor escapaba del lugar.
Al entrar a la habitación, encontraron a Natalia Cruz tendida en el suelo y casi sin signos vitales. Con la ayuda de un vecino, la trasladaron en un vehículo particular hacia el Hospital Francisco Herrera.
Una vez en la guardia médica, la mujer recibió atención, pero su fallecimiento fue confirmado minutos más tarde. En forma preliminar, se indicó que presentaba lesiones compatibles con golpes y signos de asfixia mecánica, aunque los investigadores aguardan los resultados de la autopsia para establecer con precisión las causas de la muerte.
La investigación quedó bajo la órbita del fiscal penal Gabriel González, integrante de la Unidad de Graves Atentados contra las Personas. El funcionario ordenó la intervención de la Unidad de Investigación UGAP del DIC y dispuso el traslado del cuerpo al Servicio de Tanatología Forense. Asimismo, se activó el protocolo UFEM tras la confirmación del fallecimiento.
En paralelo, se desarrolló un operativo de búsqueda que incluyó allanamientos en el barrio Pipino Ferreyra y la interrupción de un espectáculo en una carpa bailable ubicada sobre la ruta 36, lugares donde el sospechoso habría estado antes del crimen.
Posteriormente, los efectivos se desplazaron hacia el paraje El Mollar, sobre la Ruta Nacional 51, donde rastrillaron la propiedad de un familiar del acusado, aunque el procedimiento arrojó resultados negativos. Testigos indicaron que el hombre habría sido visto a bordo de una camioneta Ford EcoSport gris, y no se descartaba que hubiera huido hacia la zona de la Puna.
Tras conocerse la noticia, las autoridades confirmaron que ambos mantenían una relación de pareja. Natalia Cruz era madre de dos hijos, fruto de una relación anterior, y era reconocida por sus vínculos familiares y sociales en el barrio San Jorge.
Horas después, la mujer fue despedida por el padre Sergio Chauque y la comunidad de la Parroquia Santiago Apóstol. “Acompañamos en oración a la familia de Natalia Cruz”, expresaron, al desear que sus seres queridos encuentren “fortaleza y paz” para afrontar lo sucedido.


