En un operativo policial realizado en el barrio porteño de Balvanera, las autoridades secuestraron más de 400 juguetes que eran comercializados de manera ilegal. El procedimiento fue encabezado por la Unidad Fiscal Especializada en Materia Ambiental (UFEMA) y concluyó con la imputación de los responsables de los comercios involucrados.
Durante el despliegue, se incautaron 468 productos que representaban un potencial riesgo para la salud, especialmente para niños, debido a la falta de controles de calidad y el uso de materiales no autorizados.
El accionar incluyó la participación de personal policial y judicial, que intervino en la clausura de uno de los locales inspeccionados en la zona. Allí se constató la venta de juguetes apócrifos que no cumplían con los estándares exigidos por la normativa vigente. Según detalló el Ministerio Público Fiscal, los artículos no estaban fabricados bajo regulaciones oficiales, por lo que se notificó a los dueños de los comercios.
En el marco de una serie de operativos simultáneos, las autoridades avanzaron con el secuestro de los juguetes que se ofrecían en distintos puntos del barrio. La investigación fue impulsada por la UFEMA, a cargo de Blas Matías Michienzi, quien ordenó las inspecciones en varios locales comerciales.
El procedimiento contó con la intervención del Cuerpo de Investigaciones Judiciales (CIJ) del Ministerio Público Fiscal, junto con efectivos de la División Delitos Ambientales de la Policía de la Ciudad. Durante las inspecciones, los agentes verificaron que los productos no cumplían con las medidas de seguridad ni contaban con certificaciones obligatorias, lo que los convierte en un riesgo para la salud pública.

Además, participaron organismos como la Administración Gubernamental de Ingresos Públicos (AGIP), la Agencia Gubernamental de Control (AGC), la Dirección General de Control Ambiental (DGCONTA), la Dirección General de Protección del Trabajo (DGPT) y la Dirección General de Fiscalización y Control (DGFYC). La intervención conjunta permitió abordar la problemática desde múltiples áreas, con una mirada integral.
Desde la UFEMA advirtieron que la comercialización de juguetes falsificados implica un peligro concreto, ya que estos productos no atraviesan los controles obligatorios. En muchos casos, los materiales utilizados pueden contener sustancias tóxicas o no aptas para artículos destinados a menores, lo que agrava el riesgo sanitario.


