La familia de Jesús David Matmud, vecino de la ciudad mendocina de San Rafael, todavía intenta asimilar el violento episodio que vivió este lunes cuando recién comenzaba su estadía en Mar del Plata. En circunstancias que quedaron registradas por cámaras de seguridad de la zona, una banda de delincuentes armados les robó la camioneta con la casilla rodante y los mantuvo cautivos durante varios kilómetros.
Durante la huida, los asaltantes abandonaron a dos chicos de 8 y 11 años a la vera de la ruta. Los menores quedaron desorientados y debieron ser asistidos por vecinos que circulaban por el lugar.
El hecho ocurrió este lunes por la noche sobre la ruta 226, a la altura de la rotonda del Hipódromo, uno de los accesos a la ciudad balnearia.
El grupo familiar, integrado por Matmud, su esposa y sus cuatro hijos de 2, 7, 8 y 11 años, se había detenido para bañar a los niños antes de dirigirse a una cena con amigos en Mar del Plata. El plan era utilizar la casilla rodante que llevaban enganchada a su camioneta Toyota Hilux negra.
Cerca de las 22, los dos hijos mayores, Maro y Miro, ya estaban dentro de la camioneta, mientras que el resto de la familia permanecía en la casilla. En ese momento, tres delincuentes armados los sorprendieron, los obligaron a descender del vehículo y los dejaron abandonados sobre la banquina.
Sin embargo, los ladrones no desacoplaron el tráiler. “Pusieron la camioneta en marcha con nosotros arriba y empezó la odisea”, relató la víctima.
“Yo pensé que se les había salido el freno de mano. Entonces salto a la camioneta y siento que acelera a fondo. Ahí me doy cuenta de que había tres individuos”, contó Matmud, quien logró subirse a la caja del vehículo en movimiento.
En medio del escape, uno de los agresores abrió la ventanilla y le mostró un arma, amenazándolo de muerte para que se arrojara. Desesperado, el hombre les pidió que le devolvieran el teléfono y que permitieran bajar a su esposa y a los otros dos hijos que seguían dentro de la casilla rodante.
“Ellos tendrían que haber frenado en la ruta y bajarnos a mí y a mi esposa, pero no. Lo siguen tirando. Mi esposa iba atrás a 120 o 130 kilómetros por hora en una calle común”, expresó Matmud.
En otro tramo del recorrido, los delincuentes doblaron por una calle donde circulaba un colectivo. En ese instante, el padre comenzó a gritarle al chofer que estaban siendo asaltados, mientras uno de los ladrones lo amenazaba con un arma apoyada en el abdomen.
“El chofer cruzó el colectivo, el ladrón se sube por la vereda, choca el colectivo, choca un auto que estaba parado y casi se da vuelta la casilla. Me podría haber matado a mi esposa y a mi bebé”, recordó con angustia.
Según su testimonio, algunos metros más adelante consiguió que los delincuentes se detuvieran. Allí dejaron descender a la mujer con los dos hijos menores, de 2 y 7 años, que viajaban en la casilla, pero enseguida volvieron a escapar. En un intento desesperado por impedir la fuga, la mujer se aferró a los estribos de la camioneta y fue arrastrada varios metros hasta que cayó por la velocidad.
“Estamos shockeados todavía. Estamos en Mar del Plata esperando. Fue un momento muy feo para toda la familia, porque no es algo común”, lamentó el hombre.
Matmud explicó además que los dos hijos mayores fueron encontrados por una familia de la zona, que los asistió hasta que pudieron reencontrarse con sus padres. En cuanto al vehículo, la camioneta fue hallada más tarde en un descampado del barrio La Herradura, de acuerdo a lo informado por medios locales de Mar del Plata.


