En un escenario atravesado por la tensión regional y una afinidad ideológica cada vez más marcada, el presidente Javier Milei recibió este jueves en Casa Rosada a Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid. El encuentro tuvo como principal punto de agenda la situación en Venezuela, luego de la detención de Nicolás Maduro en Nueva York y la posterior intervención estadounidense en el país caribeño.
La reunión se produjo en momentos en que la política exterior de Milei pone el foco en fortalecer vínculos con gobiernos y dirigentes afines, en el marco de su intención de construir un espacio internacional de líderes de derecha. El cónclave se desarrolló en el Palacio de Gobierno y contó con la participación del canciller Pablo Quirno.
Según el propio Presidente, este tipo de encuentros se inscribe en una estrategia más amplia orientada a conformar un bloque que confronte al progresismo y al socialismo. En diálogo con el periodista Andrés Oppenheimer por CNN en Español, Milei sostuvo días atrás: “Pareciera que la región ha despertado de la pesadilla del socialismo del siglo XXI”. En esa línea, agregó: “No le pusimos nombre, pero ya hay un bloque de diez países que venimos trabajando para que nuestra propuesta sea plantarnos al cáncer del socialismo del siglo XXI”.
Milei volvió a mostrarse en Balcarce 50 por segunda vez en lo que va del año, ya que continúa con su actividad presidencial desde la quinta de Olivos y evita tomarse vacaciones. La visita de Díaz Ayuso coincidió con su estadía en Punta del Este, Uruguay, donde pasó unos días de descanso junto a su pareja, Alberto González Amador. Tras el encuentro, la dirigente española tenía previsto regresar al país vecino sin actividades oficiales ni apariciones ante la prensa.
La relación entre Milei y Díaz Ayuso se apoya en coincidencias políticas y económicas que se fueron profundizando con el tiempo. En ese marco, la presidenta madrileña distinguió recientemente al mandatario argentino con la Medalla Internacional de la Comunidad de Madrid, un reconocimiento reservado a funcionarios extranjeros por su labor institucional, decisión que generó el rechazo del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), liderado por Pedro Sánchez.
Se trata de uno de los vínculos más sólidos que el jefe de Estado argentino mantiene dentro del escenario político español, más allá de su afinidad con Vox, el partido encabezado por Santiago Abascal. Justamente, el líder de esa fuerza criticó en los últimos días al Partido Popular al señalar que algunos de sus referentes pasaron rápidamente de cuestionar a Donald Trump a intentar marcarle el rumbo en política internacional, especialmente en lo referido a Venezuela.
Abascal consideró llamativo que quienes “ayer le estaban insultando y comparándolo con Sánchez” hoy busquen alinearse con las decisiones del ex presidente estadounidense, luego de haber respaldado acciones dirigidas, según su mirada, contra “el tirano Maduro”.
La postura de Díaz Ayuso frente a la crisis venezolana es contundente. En su cuenta de X, calificó a Maduro como “un dictador que secuestró las urnas y a su pueblo”, y enumeró “asesinatos, torturas, hambruna y el éxodo de millones de venezolanos”. Además, destacó que la opositora María Corina Machado, distinguida con el Nobel de la Paz, debería encabezar la transición democrática tras la intervención internacional. Ese mensaje permanece fijado en sus redes sociales: “La caída del régimen y la vuelta de la democracia a Venezuela con la Nobel de la Paz María Corina Machado es una de las noticias más importantes de los últimos tiempos”.
En el plano local, el respaldo del Gobierno argentino al operativo en Venezuela es firme. Una fuente con acceso al despacho presidencial aseguró que “no podría haber un proceso de elecciones libres aún, porque todavía hay resabios del régimen”, en referencia a la situación institucional del país caribeño.
El propio Milei defendió la postura estratégica de su administración y la de Donald Trump, a quien definió como impulsor de un nuevo orden internacional. “Está rediseñando el orden mundial”, afirmó en una entrevista radial, y remarcó que el liderazgo conservador busca “terminar con el socialismo asesino”.
Más allá de la distancia institucional que mantiene con el Ejecutivo de Pedro Sánchez —acentuada luego de que Milei acusara públicamente de corrupción a la esposa del mandatario español, Begoña Gómez—, el vínculo con Díaz Ayuso se fortaleció a lo largo del tiempo mediante al menos cuatro encuentros previos en Madrid y reiterados gestos de respaldo mutuo.
La dirigente opositora al gobierno socialista destacó públicamente el impacto internacional del Presidente argentino durante los primeros meses de su gestión. “Si tenemos en cuenta que ahora mismo Javier Milei está en todas las salsas, porque cuando hay una reunión internacional Argentina está allí representada, eso hace que se ponga en el mapa de nuevo. Eso es dar confianza para la inversión y las empresas”, sostuvo.
La reunión de este jueves fue la primera que ambos mantuvieron en territorio argentino, ya que los encuentros anteriores se habían desarrollado en Madrid. La presidenta de la Comunidad de Madrid ingresó a Casa Rosada pasadas las 9.55, recorrió el Salón de los Bustos y se reunió durante poco más de una hora con el mandatario en su despacho del primer piso. Cerca de las 11.30, se retiró sin realizar declaraciones a la prensa acreditada, en un gesto que reforzó el carácter reservado del encuentro y la sintonía política entre ambos líderes.


