Una familia de Santa Fe que tenía previsto pasar sus vacaciones en la Costa Atlántica fue víctima de una estafa vinculada a un falso alquiler temporario. Todo ocurrió luego de que transfirieran un adelanto al supuesto propietario de una vivienda, quien posteriormente cortó todo tipo de contacto. Como si eso fuera poco, los damnificados recibieron una selfie enviada para burlarse de la situación, aunque luego se comprobó que la imagen no correspondía al hecho.
La familia había realizado una transferencia superior a los 200 mil pesos como parte del acuerdo. Al arribar al destino, descubrieron que la casa que habían señado no estaba destinada al alquiler turístico. Cuando intentaron realizar la denuncia, les informaron que no era posible rastrear el número telefónico utilizado para el engaño.
El alquiler había sido gestionado a través de redes sociales. Allí acordaron con un supuesto propietario el uso de una vivienda ubicada en la ciudad de Santa Elena, en Santa Clara del Mar, partido de Mar Chiquita, entre el 14 y el 19 del mes, a cambio de una seña de $210.000.
Una vez cerrado el trato, efectuaron la transferencia del adelanto a una cuenta bancaria a nombre de la persona que los había contactado, según relató una de las integrantes de la familia.
Al presentarse en el lugar una vecina les explicó que la propiedad pertenecía a un familiar suyo y que no se encontraba en alquiler. Ante esta situación, intentaron comunicarse con quienes habían concretado el acuerdo, pero los llamados y mensajes ya habían sido bloqueados. Cuando acudieron a la comisaría, les indicaron que no podían rastrear el número telefónico y que no había demasiado por hacer, según contó la mujer.
Minutos más tarde, los estafadores enviaron una selfie tomada dentro de una celda, en la que se observa a un grupo de internos sonriendo. Si bien la familia sostuvo que la imagen correspondía al titular de la cuenta bancaria utilizada para la operación, reveló que la fotografía no era actual.
Según ese medio, la imagen fue tomada durante la pandemia en la cárcel de Devoto y quien aparece en primer plano es Gastón Russo, un marplatense condenado en la causa conocida como Dólar Blanco mediante un juicio abreviado. En la actualidad, ya en libertad, reside en Palma de Mallorca.
La familia afectada conserva los comprobantes de la transferencia, los datos bancarios y los perfiles de redes sociales vinculados a la maniobra, aunque hasta el momento no recibió novedades sobre el avance de la investigación.


