Un feroz incendio registrado en un establecimiento rural entrerriano dejó un panorama de destrucción total y pérdidas millonarias. Durante la madrugada de este lunes, el fuego avanzó sin control y consumió completamente un galpón ubicado sobre la Ruta 20, a pocos kilómetros de la jurisdicción de Lucas Sud Primera. El hecho provocó la muerte de cientos de animales y generó fuerte impacto en la zona productiva.
En las primeras horas del día, las llamas tomaron el galpón perteneciente al establecimiento rural La Providencia, destinado a la cría de porcinos. La alerta ingresó a la Sala de Comunicaciones de la policía, lo que derivó en la inmediata intervención de efectivos de la Subcomisaría Lucas Sud 1ª y dotaciones de Bomberos Voluntarios de Villaguay. Al llegar al lugar, los equipos constataron que la estructura ya había sido completamente arrasada por el fuego.
De acuerdo con información difundida, el daño económico por la pérdida de los animales fue estimado en aproximadamente 300 millones de pesos. La velocidad con la que se propagó el incendio impidió maniobras de rescate efectivas: solo un padrillo logró escapar antes del derrumbe del galpón, mientras que el resto de los cerdos —entre madres y crías— murieron calcinados.
El comisario inspector Santiago Cerda Cáceres explicó que la magnitud del siniestro superó la capacidad de respuesta inmediata. “Por una cuestión de distancia y por el estado de los caminos tras las lluvias, el personal demoró entre 30 y 40 minutos en llegar. Cuando arribaron, se encontraron con un incendio totalmente generalizado en el galpón donde había unos 500 cerdos, que lamentablemente murieron calcinados”, detalló el funcionario.
El establecimiento, ubicado a unos 28 kilómetros de Villaguay, presentó dificultades adicionales para el acceso de los equipos de emergencia. Los caminos rurales, mayormente de tierra, habían sido afectados por precipitaciones recientes que acumularon hasta 70 milímetros en la zona. Incluso, una autobomba quedó empantanada durante el trayecto, lo que complejizó aún más las tareas operativas. Varias dotaciones trabajaron durante horas en maniobras de enfriamiento para evitar que el fuego alcanzara otras instalaciones.
Las pérdidas económicas fueron estimadas en 300 millones de pesos tras la muerte de aproximadamente 500 cerdos.
Las primeras pericias, realizadas por la Brigada Abigeato bajo la intervención del fiscal en turno, apuntaron a una posible falla eléctrica como desencadenante del incendio. “La estructura quedó completamente destruida. El perito pudo advertir cierta precariedad en las instalaciones, lo que habría provocado un accidente de tipo eléctrico que originó el fuego y el posterior colapso del galpón”, indicó Cerda Cáceres.
El impacto del incendio no se limitó a la producción animal, sino que también afectó severamente la infraestructura del predio. Según precisaron las autoridades, la rapidez con la que avanzaron las llamas redujo significativamente las posibilidades de intervención. Uno de los tres encargados del establecimiento dio aviso inmediato a la comisaría, lo que permitió la movilización de bomberos, aunque no fue suficiente para evitar la destrucción total del galpón. El siniestro no alcanzó otros depósitos ni estructuras cercanas.
Si bien las condiciones climáticas previas dificultaron el operativo, los investigadores descartaron que las lluvias estuvieran relacionadas con el origen del fuego. El comisario inspector subrayó la excepcionalidad del hecho: “En el tiempo que llevo al frente de la gestión no hemos tenido un evento de estas características”.
La investigación continúa en manos de la Brigada Abigeato y peritos especializados, bajo supervisión judicial, con el objetivo de establecer con precisión las causas del incendio y determinar si existieron otros factores que contribuyeron a la rápida propagación del fuego.


