El papa León XIV expresó este domingo su preocupación por los “continuos ataques” de Rusia en Ucrania y advirtió sobre las graves consecuencias que la guerra genera en la población civil. Desde la ventana del Palacio Apostólico, tras el rezo del ángelus dominical, el sumo pontífice manifestó su cercanía y oración por quienes padecen el conflicto, al remarcar que las ofensivas dejan a comunidades enteras expuestas al frío en pleno invierno.
En su mensaje, León XIV sostuvo que la prolongación de las hostilidades provoca “consecuencias cada vez más graves sobre los civiles” y profundiza la fractura entre los pueblos, lo que dificulta alcanzar “una paz justa y duradera”. En ese sentido, instó a intensificar los esfuerzos internacionales para poner fin a la guerra.
Durante la audiencia, el Papa saludó a un grupo de jóvenes de Acción Católica de Roma y agradeció su compromiso en favor de la paz. Destacó que su ejemplo permite a los adultos comprender la importancia de la colaboración entre personas y pueblos distintos. Además, animó a los jóvenes a convertirse en “activistas de paz en casa, en la escuela, en el deporte, en todas partes”, y subrayó la necesidad de rechazar toda forma de violencia, tanto verbal como física.
El pontífice reiteró que la población civil es la principal afectada por el conflicto y volvió a pedir mayores esfuerzos internacionales para avanzar hacia una solución pacífica en Ucrania. En el cierre de su intervención, invitó a rezar por la paz en Ucrania, en Medio Oriente y en todas las regiones donde persisten conflictos impulsados por intereses ajenos a los pueblos. “La paz se construye en el respeto de los pueblos”, afirmó.
Rusia condiciona la paz
En paralelo, el Kremlin reafirmó que un avance rápido hacia la paz en Ucrania solo será posible si se resuelve la cuestión territorial. Así lo señaló el portavoz presidencial Dmitri Peskov, tras las negociaciones tripartitas celebradas en Abu Dabi con mediación de Estados Unidos. En declaraciones a la televisión rusa, explicó que la clave radica en aplicar la fórmula acordada durante la cumbre ruso-estadounidense de Anchorage, realizada en agosto de 2025, para definir el estatus de las zonas en disputa.
Peskov advirtió que el proceso de paz será largo y complejo, pero aseguró que “tan pronto como eso ocurra, se podrá garantizar un rápido avance” hacia un acuerdo. Además, remarcó que para el Kremlin es fundamental que las tropas ucranianas abandonen de manera voluntaria la región del Donbás.
Durante las conversaciones en los Emiratos Árabes Unidos, las delegaciones calificaron como constructivas las negociaciones a tres bandas. El presidente ucraniano, Volodímir Zelensky, informó que se abordaron “los posibles criterios para el fin de la guerra”. Por su parte, una fuente rusa reconoció que hubo “resultados” tras casi tres horas de reuniones a puerta cerrada, aunque admitió que “el asunto más complejo” continúa siendo el control del Donbás.
Un funcionario estadounidense señaló que en la sala se percibió respeto entre las delegaciones y una genuina disposición para encontrar soluciones, pese a la violencia y las pérdidas humanas sufridas.
Finalmente, las tres partes manifestaron su voluntad de realizar una segunda ronda de conversaciones la próxima semana. Según informó una fuente a la agencia TASS, representantes de Rusia y Ucrania retomaron este sábado las negociaciones en Abu Dabi con mediación estadounidense, mientras que los debates sobre seguridad se desarrollaron en distintos formatos desde la tarde del viernes.


