El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este sábado estar “dispuesto, sin duda” a reunirse con el líder norcoreano, Kim Jong-un, en el marco de su nueva gira asiática que comenzó hoy en Malasia.
Trump viaja rumbo a Kuala Lumpur para participar en la cumbre de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), la primera escala de un recorrido que también lo llevará a Japón y Corea del Sur. “Si él desea reunirse conmigo, estoy dispuesto a hacerlo, sin duda”, declaró el mandatario a los periodistas a bordo del avión presidencial.
En tono distendido, Trump comentó que en Corea del Norte “tienen muchas armas nucleares, pero no muchos servicios telefónicos”, según un audio difundido por la revista Forbes. Aun así, sostuvo que Kim “sabe que voy a ir” y reiteró que estaría abierto a mantener un nuevo cara a cara con el líder de Pionyang.
Antes de partir de Washington, Trump aclaró que no cree que la reunión ocurra durante este viaje, y un funcionario estadounidense confirmó que “no está prevista” oficialmente. Sin embargo, el gobierno de Corea del Sur aseguró que el encuentro “sigue siendo posible” y que existen “señales” de que Pionyang y Washington podrían estar preparando un acercamiento durante los eventos del foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC).
El ministro surcoreano de Unificación, Chung Dong-young, afirmó que se observó actividad en Panmunjom —la aldea en la zona desmilitarizada donde Trump y Kim se reunieron en 2019—, con tareas de limpieza y mantenimiento del área. Desde Seúl calificaron la visita del estadounidense como una “oportunidad única” para reactivar el diálogo bilateral, recordando que Kim aseguró recientemente conservar “buenos recuerdos” de Trump.
Durante la jornada, el líder norcoreano homenajeó a soldados chinos caídos en la Guerra de Corea (1950-1953) y destacó los lazos históricos entre Pionyang y Pekín, mientras su régimen realizaba nuevos lanzamientos de misiles balísticos de corto alcance, interpretados por analistas como una demostración de fuerza hacia Washington y Seúl.
En paralelo, China y Estados Unidos iniciaron en Malasia una nueva ronda de conversaciones comerciales con el objetivo de frenar la escalada arancelaria entre ambas potencias. Según la agencia oficial Xinhua, “las delegaciones se reunieron el sábado por la mañana para dialogar sobre cuestiones económicas y comerciales”, en un intento por evitar que el 1 de noviembre entren en vigor aranceles del 100% a productos chinos.
La Casa Blanca confirmó además que Trump se reunirá con su homólogo chino, Xi Jinping, el 30 de octubre en Corea del Sur, durante la cumbre de la APEC. Aunque el mandatario había amenazado con cancelar el encuentro tras un repunte de la guerra comercial, aseguró que ahora espera “alcanzar un acuerdo sobre todo”.
Mientras tanto, los países anfitriones preparan una recepción protocolaria para el líder estadounidense, con el objetivo de fortalecer los vínculos bilaterales y avanzar en acuerdos de cooperación en materia económica y de seguridad.








